El líquido que es vida.


El agua, H2O, dijeran los químicos, es el líquido vital por antonomasia; sin ella no podemos existir los seres vivos; sólo un cuadro de deshidratación ya pondría en peligro nuestra existencia.

 



 

Fuera ideal que todo el mundo tuviera acceso al servicio de agua potable, pero existen millones de personas que a diario tienen que sufrir por conseguir un poco de ese elemento esencial que escasea en algunos países.

 

 


Muchos piensan que siempre hemos de tener ese maravilloso líquido a nuestra disposición, pero no es así; a pesar de que las tres cuartas partes del globo terráqueo sean agua; en verdad aquella que es potable, cada vez escasea más por culpa de la contaminación, la desforestación y falta de previsión de los seres humanos.


 

¿Por qué la contaminación?

Porque existen elementos que no siempre tiñen el agua, de tal manera que esa descomposición hídrica resulte prácticamente invisible, pero dañina para la salud, como desechos industriales, uso de pesticidas en la agricultura…

 


Otros contaminantes son los derrames de petróleo, la basura de todo tipo en los ríos, en las playas, en el mar en los lagos, en todas partes.

 

 

 

¿Por qué la deforestación?


Los árboles no solo nos proporcionan oxigeno durante el día, sino que protegen la tierra de evaporación y por tanto de la esterilidad, de tal manera que preservan los ecosistemas y su sombra evita que los ríos se sequen; aunque cabe recordar que las represas y los ductos de regadío les quita caudal, pero si no taláramos los árboles, ellos contribuyeran a mejorar las precipitaciones muy necesarias para los cultivos y para que el caudal de los ríos no disminuya.


¿Por qué falta de previsión de los seres humanos?

Porque quienes tenemos la suerte de tener agua en abundancia, no la tasamos. El desperdicio diario es cuantioso; hay quienes opinan que el agua es un elemento natural renovable, pero estamos comprobando que de no prestar atención a los inconvenientes a su alrededor, tendríamos que poco a poco dejar de gozar  de la ducha diaria, de nadar en una piscina, de lavar el auto… Y lo que es peor, no poder beber agua fresca en cualquier momento.

¿Y tú, dime; ahorras ese líquido vital? ¿No has dejado abierto el grifo?

*_*

(La huella hídrica es el agua consumida, la contaminada durante el proceso productivo y la utilizada para producir materias primas).

 

Racismo, Xenofobia y exclusión

 Todos, quienes hemos tenido que ser inmigrantes por diferentes motivos, conocemos, de alguna manera, el comportamiento de exclusión. Siempre en todas las reuniones nos recuerdan que “eso no se dice aquí”, “eso ha de ser en tu país”, ¿por qué te viniste a vivir a “mi” país?

Que la gente común tenga ese comportamiento, es hasta comprensible, pero que un Jefe de Estado emita frases racistas, eso me parece el colmo.

Las noticias de esta semana estuvieron marcadas por un par de sucesos: en Francia un hombre trató de abofetear al Presidente Emmanuel Macrón, ese individuo agredió al Jefe de Estado cuando amistosamente se acercó a saludarlo. ¿Ira desatada por la pandemia? Es posible, pero ha cometido un delito.

En el otro extremo del mundo y de la situación, el presidente argentino, sin consultar a sus asesores, o quizás en un lapsus dijo que:

- "el escritor mexicano Octavio Paz, alguna vez escribió que los mexicanos salieron de los indios, los brasileños salieron de la selva, pero nosotros los argentinos llegamos de los barcos”.

Al literato mexicano, nunca se le hubiera ocurrido decir esa barbaridad. Aunque ese político se disculpara, él no es cualquier persona, como Jefe de Estado le debe respeto no solo a los suyos, sino debería medir sus palabras, que la xenofobia, el racismo y la exclusión están minando las relaciones humanas en todo el mundo.


Los siguiente es parte de lo que escribió la periodista Patricia Kolesnicov al respecto:

“Venimos de los barcos, escapando del hambre y la barbarie de Europa”.

Los argentinos que llegaron del Viejo Continente vinieron por necesidad y con urgencia. De una Europa dura.

En los barcos de la persecución llegaron quienes escaparon de los pogroms, quienes sobrevivieron a las cámaras de gas del Holocausto, quienes le sacaron el cuerpo a los fusilamientos del franquismo y a los campos de concentración.

Quienes corrieron, literalmente, para que no los reclutara el ejército del zar: si entraban, debían prestar servicio entre 20 años y la vida entera.

Muchos barcos, el mismo barco.

De esos barcos bajaron la mayoría de los inmigrantes europeos: de los del hambre y la barbarie, no de la Europa próspera  a la que tantos recordamos que pertenecíamos y a la que el Presidente argentino intenta agradar…

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Patricia Kolesnicov

http://revistaanfibia.com/autor/patricia-kolesnicov/

Venimos de los barcos:

https://www.clarin.com/cultura/venimos-barcos-escapando-hambre-barbarie-europa_0_Hl9zxwvJ6.html

La polémica frase del presidente de Argentina

https://www.bbc.com/mundo/noticias-57422159

El incidente en Francia

https://www.lefigaro.fr/actualite-france/que-risque-l-homme-qui-a-gifle-emmanuel-macron-20210608


 

La pandemia y los niños

 

En todos los momento de crisis, sean conflictos matrimoniales, guerras de todo género o crisis sanitarias, como la actual pandemia, quienes más perjudicados salen son los niños.

Me centro en la pandemia que nos ha cambiado la existencia a todos:

Las administraciones públicas, o gobiernos, han puesto su interés en dar alivios económicos a empresas y a todos quienes se vean perjudicados por el cierre de ciudades. Han priorizado las finanzas de las empresas para que produzcan más entradas monetarias e impulsen todo el espectro mercantil.

Pocos se han fijado que existen grupos muy vulnerables:

Los jóvenes que estaban terminando sus estudios académicos en la Universidad y soñaban con su primer empleo. 



Los adolescentes que estaban terminando la preparatoria y escogerían su carrera de estudios superiores.

 

 

Los niños que estaban terminando el kínder y entraron al primer grado en la Escuela en el 2019, les llegó el 2020 aprendiendo a leer y a escribir, hubo confinamientos, la mayoría en la UE, volvieron a la Escuela a finales de la primavera y lograron terminar el año escolar, pero con lagunas.  Estos pequeños, iniciaron en agosto el segundo grado, los profesores hicieron lo posible por nivelarlos de acuerdo al currículum, pero nuevamente hubo que quedarse en casa debido al aumento de contagios.

Los maestros les envían a realizar muchas tareas escolares,  a esa edad los


niños, aunque ya sepan  utilizar las tecnologías, aún no poseen el suficiente juicio para prestar atención a una clase virtual.

¿Y quienes comenzaron su primer grado? ¿Quién les va a enseñar a leer en casa cuando los padres están preocupados por ganarse el sustento y muchos no tienen ni idea de pedagogía?

 


Los temas extracurriculares han quedado descartados para los niños de todas las edades: durante la pandemia no han tenido clases de música, ni ballet, ni danza, ni han podido salir a esquiar, patinar o recibir clases de tenis…



 

También tienen problemas los más grandecitos, aunque les den clases virtuales, existen muchos en países pobres que no tienen Internet en casa, ni ordenadores.

 


 

Han interrumpiendo o suspendiendo numerosos programas de nutrición, al igual que muchos programas comunitarios para la detección temprana y el tratamiento de niños con desnutrición.


Se han producido interrupciones en los servicios de inmunización, lo cual supone un problema grave cuando hay brotes de enfermedades para las que sí existen vacunas, como la poliomielitis, el sarampión y el cólera. Muchos más recién nacidos, niños y jóvenes podrían morir de causas no relacionadas con el coronavirus si los sistemas nacionales de atención de la salud, que ya están al límite de sus capacidades, se sobrecargaran por completo.


Ya se sabe que los niños están más expuestos al peligro de ser víctimas de explotación, violencia y abuso cuando cierran las escuelas, se interrumpen los servicios sociales y se restringen los desplazamientos.

Me parece fundamental que haya un movimiento social para erradicar la violencia y el abuso de niños similar al movimiento que pretende eliminar la violencia que sufran las mujeres.

*_*

Los estragos que la pandemia de COVID-19 ha causado a los niños del mundo:

https://www.unicef.org/es/coronavirus/estragos-pandemia-covid19-ha-causado-ninos-mundo  

El COVID-19 sí afecta a los niños y la pandemia puede dejar una “generación perdida”:

https://news.un.org/es/story/2020/11/1484262

No dejemos que los niños sean las víctimas ocultas de la pandemia.

https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/no-dejemos-ninos-sean-victimas-ocultas-de-la-pandemia-covid-19

Pandemia e infancia: ¿cómo ha afectado el desarrollo de niños y niñas?

https://www.uchile.cl/noticias/166368/pandemia-e-infancia-como-ha-afectado-el-desarrollo-de-ninos-y-ninas

¿Cómo ha afectado la pandemia la salud mental de los niños y adolescentes?

https://theconversation.com/como-ha-afectado-la-pandemia-a-la-salud-mental-de-ninos-y-adolescentes-148054

Peligro de desnutrición grave para 6,7 millones de niños por la pandemia, según Unicef.

https://www.dw.com/es/peligro-de-desnutrici%C3%B3n-grave-para-67-millones-de-ni%C3%B1os-por-la-pandemia-seg%C3%BAn-unicef/a-54350305

 

¿Cómo ayudar a una persona que está de duelo?

 


 

Acompañar a alguien en duelo supone centrarse en el otro y colocarse al lado de quien esté sufriendo. Hay que tener presente que carecemos de un don especial que nos dé la capacidad de liberar mágicamente del dolor a quien esté sobrellevando la pérdida de un ser querido. Pero sí podemos ofrecer una ayuda fundamental interesándonos, ofreciendo ayuda concreta (de ser posible), escuchando en silencio al otro,  respetando el proceso de inmersión en los sucesos y, procurando no emplear frases que pudieran herirlo en vez de ayudar.


 ¿Qué debo hacer?

Primeramente tratar al otro como quisiéramos que nos traten en una circunstancia semejante; cuidar sobre todo de expresar frases sin empatía alguna. En un momento de dolor cualquier pensamiento mal expresado pudiera hacer mucho daño.


 Lo que NO debo decir:

-"Ha sido lo mejor". Es una expresión contraproducente, e inhumana. 

-"Todo estará bien". No es cierto, se ha ido un ser estimado y nadie se siente cómodo luego de una pérdida de esa naturaleza.

-"Sé lo que estás sintiendo". Eso no es cierto, cada quien reacciona supremamente diferente en cada caso.

-"Ha sido la voluntad de Dios". ¿Por qué culpar a Dios del deceso de alguien? Todos vamos a fallecer algún día, eso no quiere decir que las divinidades hayan planeado justamente una muerte en particular.


 

-"¡Lo estás sobrellevando muy bien!"  ¿Qué? Es completamente absurdo decirle eso a alguien que acabe de perder a su madre, por ejemplo.  Es como que estuviéramos valorando sus sentimientos. Es una frase totalmente inapropiada.

-"Llámame si necesitaras algo". Quien esté dolido por una quebranto reciente, no se pone a telefonear a sus amigos; simplemente espera que ellos o su familia más cercana lo acompañen en su dolor.


 

-"Te sentirás mejor si te deshicieras de sus cosas". Eso es irracional, en un comienzo todos desearíamos tener algo de quien partió de manera abrupta, ahora con la pandemia, el acercamiento es restringido y sé que una manera de mitigar el dolor sería viendo objetos de ese generador de cariño que se ha ido para siempre. Los Psicólogos recomiendan que poco a poco se retiren los objetos utilizados por el finado, pero no podemos de repente, dejar la casa como si  ese ser amado, jamás hubiese existido.

A quien esté pasando por un duelo por la pérdida de un familiar cercano, debemos darle tiempo, respeto y espacio personal.


 

Frases que pudieran servir de auxilio:

-“No sé cómo ayudarte, aunque me gustaría poder hacerlo”.

-“Quisiera poder calmar tu dolor de algún modo”.

-“Es algo muy difícil lo que estás sintiendo, si lo desearas voy a estar cerca de ti, por acaso en algún momento necesites hablar con alguien”.

-“Me gustaría que cuentes conmigo para desahogar tu dolor”.

 

Con esto, deseo rendir sentido homenaje a quienes hayan perdido la vida por la pandemia, y, darles un fuerte y cariñoso abrazo a quienes estén sumidos en el sufrimiento por la inesperada partida de alguno de suyos.