Las buenas costumbres y la convivencia


El conocimiento de las personas que nos rodean requiere de paciencia, atención y aguda penetración en las expresiones del otro. Para conocer realmente a los demás deben confluir una serie de circunstancias determinadas como vivir bajo el mismo techo, compartir ciertas aficiones, trabajar en la misma empresa, residir en el mismo conjunto habitacional, etc.

Se conocen otros matices del otro cuando la amistad madura al abrigo de la confianza, ello contribuye a descubrir otros aspectos de la personalidad y a estrechar esos lazos. A pesar de eso, algunos no se muestran realmente como son y llegar a conocerlos es realmente imposible puesto que sustraen aspectos de su personalidad que impiden saber con certeza qué piensan o desean.

Decía en el artículo anterior que si alguien no nos saludara sería por estar pasando alguna dificultad pues ciertamente no se le puede por ello tachar de descortés puesto que no sabemos de sus luchas internas, de los pasos que pueda estar dando mentalmente para combatir ciertas molestias o problemas personales.

No es nuevo decir que la convivencia no es fácil. Pero como nos necesitamos unos a otros, puesto que nadie es totalmente autosuficiente, hay que extremar la delicadeza en el trato, en las formas. Las agresiones sociales contra la convivencia se ponen de manifiesto en las innumerables normas de carácter jurídico que existen para combatirlas.

Con la utilización de las llamadas “buenas costumbres” y con una pequeña porción de buena voluntad podrían resolverse infinidad de disgustos, como aquellos que surgen en comunidades de vecinos. A veces el egoísmo hace que pongamos la música con mucho volumen o estacionemos el vehículo frente al garaje del otro u obliguemos al vecino a talar un árbol por la pereza de barrer las hojas que caigan en nuestro jardín.

Sería bueno tener presente aunque sean mínimas reglas de convivencia, de lo contrario, tendríamos que admitir que la paz social y personal se conquista únicamente con el esfuerzo de unos pocos, mientras que otros parecería que hubieran convertido la confrontación en una especie de deporte muy extraño.

La buena convivencia requiere de la buena voluntad de todos los ciudadanos para que pueda ser considerada como tal. Es fundamental actuar con franqueza y sencillez, y, sobretodo no dejarse llevar por intereses oscuros.

Algo extremo resulta cuando algunas personas que actúan dentro de los límites de la normalidad social, por razones desconocidas, en un momento dado, se alteran ciertos rasgos de su carácter y desarrollan conductas agresivas y hasta criminales. De todas maneras hay que pensar que cada ser humano reacciona de una forma concreta a las circunstancias que la haya tocado vivir.

Para una mejor convivencia, no esperemos bellezas del otro, empecemos por dar el buen ejemplo. No hay que esperar o exigir desagravios pues eso demuestra que la censura predomina sobre la piedad.

Cuando alguien demanda perdón es porque se siente agraviado, que es lo que le sucede a aquellas personas que andan siempre ofuscadas por la conducta ajena. Sonreír no cuesta. “Amar es no tener que pedir perdón”.

Las buenas costumbres I



Si alguien infringe una norma jurídica debe pagar una pena por su descuido, negligencia o su mala conducta; pero cuando se trata de una regla social lo único que pasa es que esa persona quede con fama de descortés o mal educado.

Hace unos días alguien se quejaba en su blog, de la falta de consideración de algunos de sus conciudadanos y la descortesía imperante en algunos sectores de la sociedad, argumentaba que los turistas decían que su ciudad era la más amable del país y se interrogaba de cómo sería de difícil en otro lugar.

En realidad son muy contados los turistas que no halagan a la gente del lugar en donde se encuentran, al fin y al cabo están de visita. Sería bueno que la amiga ponga atención a las bellezas que dicen del país los futbolistas extranjeros que desean les den trabajo, los cantantes o artistas que necesitan del favor del público y quienes vivimos enamorados de la vida y lo vemos todo color de rosa pues vivimos en las nubes. No todo lo que se dice en un momento dado es cierto.

En todas partes del mundo existen personas muy amables y otras que lo son menos.

Las buenas costumbres se aprenden en el hogar, si los hijos nos ven saludar ellos nos imitan, si nos hacemos los gringos también. Todo depende del lugar en donde estemos y de las personas con quienes nos encontremos.

En los pueblos toda las personas se conocen, se saludan, se ayudan si fuera necesario, se enfadan, se contentan y a veces hasta se soportan en nombre del buen vivir. Pero si se trata de una ciudad de más de dos o seis millones de habitantes, disculpa, a veces ni siquiera conocemos a todos los que viven o trabajan en el mismo edificio.

De todas maneras, en Bogotá, por ejemplo, hay barrios o sectores se estratos tres o cuatro en que algunos se reúnen en las típicas tiendas de barrio en donde venden de todo, desde pan y leche, hasta cerveza y preservativos. A esas tiendas van personas que viven cerca, pero la mayoría de las veces compran allí los transeúntes. Sin embargo, todos al llegar saludan muy cálidamente al tendero y a todos los presentes les dicen: “buenos días, o buenas tardes, vecinos”; si alguien está comiendo algo: “que le haga buen provecho, vecino”.

Las grandes ciudades se deshumanizan, pensemos en todas las personas que se ven, hasta en películas, buscando comida en los basureros. En el mundo existen países en que la gente es más acogedora; por ejemplo, al llegar a China, hay que avisar cómo nos recibieron los empleados de aduana y otros. Eso demuestra que están muy interesados en mostrar una buena imagen y atraer turistas, mientras que si llegas a un país como Ecuador, los agentes de inmigración se muestran hoscos y descorteses.

Las buenas costumbres son maravillosas, lo cortés no quita lo valiente. Si alguien conocido no nos saluda será porque está distraído, se siente insatisfecho, no se siente bien, no fue su mejor día…

¿Qué es un fallo justo?



Primeramente, justo quiere decir que actúa con absoluta imparcialidad, según la ley o la razón. Justo es aquello que está de acuerdo con los principios de la justicia y de la

Ley. Se dice que alguien es justo cuando actúa con equidad.

El juicio justo es aquel que se efectúa con las solemnidades reglamentadas por la ley o los actos cumplidos conforme al Derecho.

Con criterio relativo, se llama fallo justo aquel que se encuadra en el sistema normativo vigente en cada país, convenientemente interpretado, sustentado en la doctrina de los jurisconsultos, en la jurisprudencia de los Tribunales Superiores y que logre conseguir la norma particular contenida en la sentencia y que ésta coincida con la norma general, que es la ley, para proclamar que se haya administrado justicia, pues se realizó aquello que se ha tenido por bueno en un lugar y tiempo determinados.

Para que haya un proceso que lleve a un fallo justo se necesita un giro en los siguientes elementos:

Desigualdad de las partes

En realidad es casi imposible que exista una verdadera igualdad pues los procesos son costosos y tienen más facilidades para reunir pruebas quienes tengan más posibilidades económicas para pagar a investigadores y abogados. Sin embargo, la igualdad de las partes es uno de los requisitos fundamentales en el Derecho Procesal.

Fueros y privilegios

En materia penal se han impuesto los fueros, para evitar repercusiones políticas y retaliaciones. Esto denota una marcada desigualdad pues todos deberíamos tener el mismo trato ante la Justicia.

Carga de la prueba

En el proceso civil la carga de la prueba coloca en situación de desigualdad a las partes pues el demandado siempre ha de poner como medio de defensa la negación de sus actos; ello obliga al actor a probar todos los hechos alegados, excepto los que se presuman según la ley. De todas maneras si no existe prueba, ¿cómo se puede señalar a alguien como culpable de algún hecho?

Defensores

Quienes no están en posibilidad de pagar a un abogado, están representados por los defensores de oficio, proporcionados por el Estado. Aunque la obligación principal de todo abogado es defender a su cliente, probablemente ha de ser más “capaz” y diligente quien recibe una buena recompensa por su trabajo.

Reclamación administrativa

Constituye una situación de privilegio para el Fisco y otras instituciones públicas el hecho de que no pueda intentarse acciones civiles y administrativas en su contra.

Ejecución de los fallos

En cuanto a la ejecución de los fallos hay una diferencia trascendental entre el Estado considerado como ente soberano de Derecho Público y los particulares, puesto que al Estado no se le pueden aplicar mediadas coercitivas, como el embargo y el remate, principalmente si se trata de bienes fiscales.

Las resoluciones judiciales reconocen la existencia de derechos y de obligaciones, y la forma de ejercitarlos o cumplirlos.

La citación, la rebeldía y el abandono producen efectos muy importantes.

La cosa juzgada constituye una verdad absoluta judicial que nace de los hombres que son finitos y relativos por naturaleza: esa verdad declara en forma indiscutible lo que existió antes de la iniciación del juicio.

De todas maneras, hay que tener fe en la justicia y pensar que los magistrados, tribunales, jueces y abogados hacen lo posible para obrar con rectitud y apegados a las leyes y a las normas constitucionales.

Ser hijo de emigrante


En muchas ocasiones he expresado que es muy hermoso tener hijos, pero ello no quiere decir que los tengamos y luego designemos a otras personas para que los críen. La obligación de acompañar a los chicos, rumbo a su autorrealización es de sus padres, de ambos, no de uno, ni de un tío, ni de sus abuelos o de un “encargado”, etc.

Las cartas, los mensajes, las conversaciones telefónicas o vía Internet y el dinero que les envían no llenan el enorme vacío que dejan los padres de familia que se van y dejan a sus retoños supuestamente para pagar una casa o darles un mejor porvenir.

¿Qué buen porvenir pueden tener unas criaturas que sólo han recibido afecto vía telefónica o en dinero en efectivo?

Sé que existen miles de situaciones difíciles en esta vida, por fortuna la mayoría de las personas hemos tomado la amorosa decisión de quedarnos al lado de nuestros niños. Lo único que se saca dándole a los hijos regalos costosos es que día a día deseen más y más; y como crecen sin control, fácilmente pueden convertirse en delincuentes en un futuro próximo.

Cuando lo padres crían a sus hijos los educan con su ejemplo, su cercanía es muy beneficiosa para el crecimiento intelectual armónico y psíquico de la criatura. Estos chicos no son conscientes de cómo consiguen el dinero sus padres si no los ven trabajar.

En una relación familiar a distancia no sólo está ausente el afecto directo sino el modelo que generalmente copian los niños de sus padres de ser amorosos, de llegar a tiempo, de saludar con cariño, de ser buenos vecinos, de cumplir con los deberes y derechos cívicos, de ser honrados, de tratar educadamente a los otros, de ser trabajadores, de ser tolerantes, de pagar impuestos, etc.

Si analizamos detenidamente la situación de las criaturas que crecen en hogares desbaratados por la emigración, nos vamos a dar cuenta que nos espera un futuro de relaciones gélidas pues esos niños no han recibido abrazos de sus padres, ni afecto verdadero.

Tendrán una mentalidad materialista ciento por ciento, pues están creciendo con una realidad que les enseña a reemplazar el calor materno o paterno con dinero.

El carnaval de Barranquilla



Barranquilla es sin lugar a dudas una ciudad privilegiada: es puerto fluvial y marítimo a la vez. Goza de la agradable brisa del río Magdalena y el maravilloso encanto del mar Caribe.

Quien desee deleitarse con algo diferente en la época de carnaval, debe reservar con tiempo los pasajes y el alojamiento, pues la situación geográfica privilegiada de la que goza esa bella urbe, le permite atraer turistas de todo el orbe, especialmente del Caribe. Hay que llenar el espíritu de miles de expectativas y estar dispuesto a dejar atrás cualquier preocupación.

Estas celebraciones carnavalescas, fueron introducidas por los españoles en la América Hispana. Por ser el más tradicional, alegre, festivo y cumbiambero, el Carnaval de Barranquilla, el 7 de noviembre del 2003, en París, fue declarado “Patrimonio de la Humanidad” por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)

"El programa de Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la UNESCO tiene como objetivo sensibilizar a la opinión pública para que se reconozca el valor de cada patrimonio y alentar a los gobiernos a tomar medidas jurídicas y administrativas para salvaguardarlo".

La declaración de la UNESCO destaca las formas tradicionales (como ya dije) y populares de expresión, que surgen de un crisol de influencias africanas, indígenas y europeas: la danza, la música, los rituales y la mitología de esta hermosa fiesta.

Se pone énfasis en su carácter excepcional, el arraigamiento dentro de la tradición cultural, la fuente de inspiración e intercambio cultural y las habilidades y cualidades técnicas mostradas por los participantes de estos carnavales.

Esas manifestaciones mantienen viva la tradición popular y son una expresión genuina y espectacular del folklore del país. La proclamación de la UNESCO da especial trascendencia a las danzas, especialmente el reconocimiento a quince danzas ancestrales que integran el Carnaval, la tradición oral, la música, los lenguajes, las festividades, la medicina tradicional, las artes culinarias y los trajes típicos del encantador carnaval barranquillero.

En estos festejos anuales, durante los cuatro días que preceden a la Cuaresma, reúnen en el Carnaval de Barranquilla las distintas tradiciones culturales de la ciudad. Este colage de culturas se demuestra en los bailes llamados: micos y micas de América, el congo africano, el paloteo, de origen español, otros géneros musicales como la cumbia, el porro, la puya; y los instrumentos musicales: maracas, claves, alegre y tambora.

La música del carnaval es ejecutada con tambores o instrumentos de viento. Las artesanías están presentes en los sombreros adornados, las flautas, los trajes, y las máscaras de animales.

Luego de saber todo esto, me pareció extraño que un empresario residente en Barranquilla haya contratado a un cantante mexicano como una de las alternativas del carnaval. Sé que ello causó polémica y es natural.

Nada tengo contra los rancheros, son muy respetables los gustos de cada quien, pero sin ser barranquillera, he sentido como que han profanado al carnaval.

Ha fracasado la lucha contra el narcotráfico II


He conversado sobre el asunto con muchas personas, la mayoría insiste en la despenalización del consumo y del tráfico. Veamos algo de historia de un producto similar: el alcohol, que como se sabe es un deprimente del sistema nervioso central, y en exceso podría significar el mismo efecto que el del abuso de barbitúricos.

Hace muchos años que era prohibida la venta de bebidas alcohólicas, al menos para la gente común, pues el Estado poseía los llamados estancos en los que vendían dichos productos. Posteriormente, en Colombia, la venta de todo tipo de alcohol nacional se ha llamado “rentas departamentales” y la policía cuida que no se lleve licor de un Departamento a otro.

La comercialización de licores extranjeros está gravada con altos aranceles. En su momento hubo muchas detenciones y se hablaba de contrabando del producto, a no ser que haya habido acuerdos previos con los encargados de la Gobernación.

El alcohol hace tanto daño como cualquier otra droga; es consumido por la mayor parte de la población, como consecuencia de ello los males del hígado son enormes, pero quien quiere lo consume. Colombia es uno de los países latinoamericanos que encabeza las cifras de consumo de alcohol, 94.3% de los encuestados colombianos ha consumido bebidas alcohólicas alguna vez en su vida de acuerdo con un estudio de Public Library of Science avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La prohibición del alcohol tuvo mayor alcance a lo largo del siglo XIX, algunos países europeos empezaron a manifestar su preocupación por las consecuencias del su consumo, y surgieron las primeras sociedades prohibicionistas.

Volviendo a las drogas, me pregunto qué derecho tiene el Estado para decirle a la población qué debe o no consumir. Existen medicamentos que curan enfermedades, pero también hay productos que afectan enormemente la salud. Sin embargo es cada individuo quien debe decidir.

La criminalización del consumo de estupefacientes ha hecho que se inicie el juego del gato y del ratón, entre los traficantes y las autoridades.

Las prohibiciones de la comercialización tanto de alcohol en el pasado, como de los estupefacientes en la actualidad se derivan de la política nacional e internacional de restricciones. Ello ha supuesto el control y persecución de la producción, comercialización y consumo de las drogas llamadas psicoactivas; exceptuando aquellas que como el tabaco y el alcohol llevan ya una larga trayectoria de aceptación.

Los Estados Unidos han utilizado tanto la persuasión como la coacción para extender ese prohibicionismo a prácticamente todo el planeta, y así ha quedado consagrado en las convenciones multinacionales de 1961, 1972 y 1988.

Dicha nación se ha atrevido a calificar o descalificar los diferentes países, que según ellos crean que hayan luchado más o menos por la reducción del tráfico de drogas prohibidas.

¿Qué país se atrevería a descalificar a los Estados Unidos por ser ellos los principales consumidores del producto interdicto?

Si la lucha contra el narcotráfico ha fracasado es porque la demanda crece día a día y al ser prohibida su exportación e importación, su trasporte es clandestino e ilegal, ello les genera a esas personas enormes ganancias en la comercialización.

¿No se le ocurrirá, algún día al Estado poner esos productos como rentas estatales?

Ha fracasado la lucha contra el narcotráfico I



En estos días se han reunido algunos personajes latinoamericanas en Río de Janeiro para analizar si la lucha contra las drogas ha tenido éxito o no. El documento final fue firmado por los ex presidentes latinoamericanos Fernando Enrique Cardoso, de Brasil; Ernesto Zedillo, de México y César Gaviria, de Colombia. También por las siguientes personalidades: Paolo Coelho, de Brasil; Enrique Santos, presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa; Mario Vargas Llosa, de Perú; Sergio Ramírez, de Nicaragua; Moisés Naim y Tomas Eloy Martínez.

En verdad que reunirse para llegar a una conclusión tan obvia me parece vergonzoso, pues hace mucho tiempo que todos nos hemos dado cuenta que aunque se hayan gastado un número incalculable de dinero, en la prevención y persecución de los proveedores, el consumo sigue.

¿Hasta cuándo vamos a repetir los colombianos que mientras existan usuarios, seguirá no sólo la producción sino también el tráfico y todos los problemas que ello conlleva?

Los notables reunidos en Río han dicho que ha fracasado la lucha contra las drogas, pues no parecen un grupo de intelectuales sino de despistados; hace muchísimos años que el consumo, no sólo se ha mantenido, sino año a año aumenta peligrosamente sin que ninguna campaña haya logrado erradicarlo.

Pienso que dicha reunión ha sido otra pérdida de tiempo como tantas que hacen los presidentes y un montón de gente para viajar, conversar amigablemente y comer sabroso a costa de los impuestos que pagamos todos los ciudadanos.

Las propuestas alternativas que formulan los “amigos” de Río son:

* Tratar el consumo como un asunto de salud pública

* Reducir el consumo mediante acciones de información y prevención

* Focalizar la represión sobre el crimen organizado

Si se llegara a tratar el consumo de drogas como un asunto de salud pública querría decir que ya estaría permitido su uso indiscriminado y ya no sería una cuestión de orden público.

El segundo punto es lo que hemos estado haciendo durante mucho tiempo. Las campañas masivas con gastos enormes han quedado en el piso cuando en los mismos colegios en muchas ocasiones se encuentran inescrupulosos que les brindan ciertos productos a los adolescentes; además las revistas y noticieros especializados enaltecen a tal cantante o actor cuyo pan de cada día es la droga; no se dan cuenta que ese tipo de noticia hace daño a los jóvenes.

Y la represión también se ha hecho, pero cuando el negocio es tan lucrativo es muy difícil de cortar de raíz.

Otros pensamientos al respecto en la próxima.

Ejecutivas y amas de casa


Desde que las mujeres comenzaron a trabajar, el mundo de la moda y de las relaciones interpersonales dio un giro de 180°: la ropa, las medias de nylon, los zapatos y accesorios fueron hechos pensando en el nuevo rol femenino y los hombres tendrían un lenguaje más moderado por respeto a las damas presentes.

Pero no me voy a detener en la infinidad de situaciones que se presentan día a día en las empresas, sino en lo que sucede en los hogares de muchas de las señoras trabajadoras.

Cuando la empleada es de clase media o baja, después de un día de ardua labor en su trabajo, regresa a casa a realizar las labores domésticas que no logró dejar terminadas en la mañana, qué digo; en la madrugada:

Desde arreglar ropa, cocinar y ordenar, hasta atender las necesidades de atención que requieran los niños, ayudarles a resolver problemas personales y escolares, observar con ellos algún programa televisivo o acompañarlos a un lugar en donde presten servicio de Internet pues muchas veces dejan ese tipo de investigación en el Colegio a chicos que ni siquiera saben en verdad para qué sirve un ordenador.

Las señoras trabajadoras de esos estratos sociales se duermen al filo de la media noche después de “atender” a su pareja y se levantan a las cuatro o cinco de la madrugada para empezar su largo día. A pesar de todo, según he investigado, la mayoría de ellas son felices pues se sienten útiles, queridas y admiradas. “¡A fulanita le alcanza el tiempo para todo!”

Las mujeres trabajadoras de los estratos altos, se levantan, por lo general malhumoradas después de ducharse se maquillan, se visten elegantemente, apenas prueban el desayuno, si sus hijos no van en el bus escolar ellas mismas lo llevan al colegio, llegan al trabajo muy estiradas, saludan con diferentes tonos de acuerdo a su interlocutor, están siempre supuestamente muy ocupadas, sin embargo jamás olvidan la cita en el Spa, en la peluquería o en el restaurante de moda.

Las ejecutivas no regresan a su vivienda a seguir trabajando pues sus ingresos les permite pagar empleadas para que se ocupen de todo lo del hogar, incluso de los niños. Sus horarios de dormida dependen de los compromisos sociales que tengan y de la buena o mala relación que tengan con su pareja… he ahí el tema álgido del asunto.

Sí, el 90% de las mujeres ejecutivas se sienten en las nubes y descuidan a su pareja o lo que es peor, muchas de ellas humillan al marido que tenga un salario más bajo que ellas.

Parecería que el mundo estuviera al revés. Ni el hombre debe sentirse superior a su pareja por tener mayores ingresos que ella, ni la mujer puede llegar a semejante extremo por la misma razón.

Conozco a un montón de esas “ejecutivasque han perdido su pareja, él se ha ido con alguien más accesible, más cariñosa y que él ha sentido que lo necesita.

En esta época de tanto consumismo es saludable que las mujeres aportemos lo que podamos a la economía doméstica, pues el matrimonio es un contrato en el cual se adquieren derechos y obligaciones recíprocas.

No interesa quien lleve más al hogar, lo importante es que ambos piensen en la armonía o en el daño enorme que se les hace a los hijos con ciertos comportamientos absurdos.

La espera en el aeropuerto


Estar algunas horas esperando que el mal tiempo pase para iniciar un viaje, o que los miembros de alguna compañía aérea se pongan de acuerdo en sus controversias laborales para que reanuden los vuelos, es algo que a muchos no ha tocado pasar y no es algo agradable. ¿Cómo será el tormento de no poder salir de un aeropuerto por controversias políticas?

Roque Pérez, un disidente cubano de 40 años, permaneció varado 53 días en el aeropuerto Juan Santamaría de la ciudad de San José (capital de Costa Rica) esperando conseguir asilo político.

Al llegar a Costa Rica, dicho señor aseguró ser perseguido por el régimen de La Habana debido a su participación activa, con otros disidentes agrupados, en una iniciativa llamada Proyecto Varela.

El pasado lunes 26 del mes en curso, salió la resolución ministerial que aplicó sobre Roque el artículo 2 de la Convención sobre los Refugiados, de 1951, que recomienda otorgar el refugio a quien tenga temores de ser perseguido por motivos políticos.

Esa noticia me hizo recordar una película del director Steven Spielberg quien plasmó en su filme “La Terminal” la historia de Viktor Navorski, un ciudadano de una nación de Europa del Este que se quedó bloqueado en un aeropuerto de Nueva York, al declararse un golpe de estado en su país. A la espera de que la situación en su país se normalizara y no pudiendo entrar en los Estados Unidos, Navorski se vio obligado a vivir en la sala de tránsitos internacionales. “La Terminal” es una película basada en la historia real de un inmigrante iraní que tuvo que permanecer en el aeropuerto parisino Charles de Gaulle.

Pero lo que sucede en la vida real no es tan mágico como lo de las películas. Durante más de siete semanas, los allegados de Roque y una fundación experta en derechos humanos realizaron gestiones para conseguir resolver su situación. También hubo presión de la Defensoría de los Habitantes y de otros grupos que recalcaron sobre la carencia de libertades políticas a la que se enfrentan los cubanos ajenos al aparato estatal de La Habana.

Roque llegó el 4 de diciembre con un pequeño equipaje, en el mayor de los anonimatos y con un plan calculado. Ahora más delgado (con 10 kilos menos), considera simbólica su historia, que comenzó con una carta de invitación a Ecuador y terminó cuando una paramédica llegó este lunes a hacerle la última revisión con la noticia en la mano: adiós al aeropuerto.

En las noticias nadie ha contado cómo sobrevivió este cubano, el sector que existe entre inmigración y la salida de todo aeropuerto, no es precisamente el más concurrido. Sólo gente que llega ansiosa de sellar los pasaportes, recoger sus maletas y seguir su camino. Los restaurantes, almacenes y otros se encuentran a la entrada de la Terminal; pasado los controles de emigración se vuelven a encontrar locales comerciales, principalmente los que tienen exención de impuestos, luego los últimos controles y las salas de espera para embarcar.

Al parecer a Roque Pérez le ayudó a sobrevivir el anhelo de libertad que es inherente al ser humano. Aquí cabe preguntarles a quienes promueven el socialismo de Castro, si estarían dispuestos a vivir en la miseria, a dejar que otros decidan por ellos, a ver vulnerados todos sus derechos…

¿O quieren hacernos creer que tantos disidentes cubanos, sólo salen de allí por cambiar de clima?

Obama y las esperanzas electorales


El discurso de posesión del nuevo presidente estadounidense ha sido una suerte de meditación sobre los valores y su fuerza. Lo escuché como una combinación de realismo y visión, de pragmatismo e ideales, un compendio de la herencia revolucionaria y la evocación de las enseñanzas de los ex-presidentes Jefferson, Kennedy, Reagan.

Para sus electores y posiblemente para todo el mundo, el nuevo mandatario es una esperanza en un escenario un poco dramático por la situación económica, él mismo lo ha dicho, recibe un país lleno de nubarrones.



El señor Obama se refirió al pasado, ello le permitirá encontrar en un terreno conocido, algo grande que le ayude a afrontar los nuevos desafíos. En todo eso hay otra posibilidad pues las circunstancias actuales son completamente diferentes a las de 1929.

El mandatario expresó claramente que "la esperanza se impondrá al miedo" y que "la voluntad común se impondrá al conflicto y al desacuerdo" y está muy consciente de que no será fácil, que será preciso mucho trabajo de todos; enormes cambios de actitudes y la recuperación de algunos viejos valores sepultados por la filosofía de la opulencia y el todo vale.

Su tarea es difícil e inmensa, pero no imposible, y él lo sabe.

El presidente Obama se dispone a abrir una nueva etapa de la historia estadounidense. Dijo que "los desafíos que tenemos por delante son reales, son serios y son muchos. No podremos resolverlos ni fácilmente ni en un corto periodo de tiempo".

"Nuestra capacidad", añadió, "se mantiene intacta. Pero el tiempo de quedarse quieto, de proteger intereses estrechos o de relegar las decisiones incómodas, ese tiempo, seguramente, ha pasado. A partir de hoy, tenemos que ponernos de pie, reinventarnos y empezar otra vez el trabajo de rehacer América". Eso vale para ponerlo en práctica en todo el orbe.

Con mucho realismo habló de la necesidad de abrir las mentes a nuevas soluciones, que la prosperidad dependerá de la capacidad de cada uno para extender las oportunidades, que los valores como el trabajo duro y la honestidad, el coraje y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo son cosas viejas, pero son asuntos de verdad, que no hay que dejarlos de lado pues han sido el motor callado del progreso a lo largo de toda la historia y que han perdido vigencia frente al relativismo y la abundancia.

Un discurso muy sabio, aplicable, como ya lo dije para las situaciones de cualquier parte. En mi opinión, dejando a un lado la parte ética del discurso de posesión, lo mejor que ha expresado ha sido: "Comprendemos que nuestro poder por sí solo no puede protegernos ni nos da el derecho a actuar como nos dé la gana. Al contrario, nuestro poder crece cuando lo usamos con prudencia, y nuestra seguridad emana de la justicia de nuestra causa y de la fuerza de nuestro ejemplo".

“Aquellos que llegan al poder por medio de la corrupción y el callamiento de su oposición, sepan que están en el lado equivocado de la historia, pero que les extendemos nuestra mano si quieren abrir el puño".

Espero que no se olvide de ello, que mi Dios le ayude en la dura prueba que tiene que enfrentar y pueda demostrar que no es sólo un hombre de retórica sino también de acción.

El cumpleaños de un hijo


Sin duda alguna lo mejor que me ha sucedido ha sido ser mama. El tiempo de espera es maravilloso; el nacimiento y luego tener al hijito en los brazos es lo más grandioso que le pueda suceder a un ser humano.

Pero el asunto no queda ahí, luego de dar a luz, viene una época en que todo es ternura, los primeros cinco años no sólo son los años felices para el niño sino para sus padres. Para el primero porque aún carece de obligaciones serias en el estudio y para sus progenitores pues nada puede hacernos más dichosos que la felicidad de nuestros retoños.

No existen palabras adecuadas para expresar la enorme alegría de las primeras sonrisas del bebé, sus primeras palabras, sus primeros pasos, su aprendizaje, su cariño, sus travesuras y su apego.

Ver crecer a los chicos, observar día a día su transformación es un regalo maravilloso, como lo es cada uno de sus los logros, de su vivencias, de sus gestos llenos de amor para la familia.

Cumplir la hermosa tarea de enseñarles muchas cosas necesarias para la vida, encaminarlos por la senda de la responsabilidad y llevarlos rumbo a su autosuficiencia ha llenado mi vida de dulces expectativas y de la alegría de recibir su afecto. Los hijos son regalos divinos.

Cada vez que un hijo cumple años, lo veo desde el instante de su nacimiento y en mi mente pasa como película cada momento, cada etapa de su hermosa existencia. El próximo lunes es el aniversario del nacimiento de mi hijo mayor, él sabe cuánto lo quiero y también es consciente del cúmulo de bendiciones que pido para él: es un ser excepcional.

Esto va para él:

Si alguna vez te sucediera algo que te parezca doloroso, injusto u horrible, debes entender que a todos nos sucede y son asuntos que si no los superáramos, jamás podríamos realizar nuestro potencial, nuestra fuerza interior o el poder de la mente y de nuestro corazón.

Todo sucede para dejarnos una enseñanza, para ayudarnos a enriquecer nuestra mente: las enfermedades, la partida de un amigo, el amor, las heridas, la lejanía de un ser que amemos, los momentos de triunfo o de pérdida; todo eso ocurre para poner en jaque nuestros límites.

Sin esas pruebas la vida sería como una sinfonía jamás interpretada, o como dejar un lienzo en blanco, sin las pinceladas que le den forma, color y belleza.

Las experiencias agradables son muy lindas, pero quizás sean más significativos en nuestra existencia los tropiezos, de ellos sacamos grandes experiencias, pues lo importante no es, no haber caído nunca, sino levantarnos cada vez que caigamos.

Feliz cumpleaños, mi querido hijito.

Buscar el diálogo en Oriente Medio



¡Protesto por el ataque bárbaro que Israel le ha inflingido al pueblo palestino!

Los israelíes deberían buscar el diálogo entre los gobiernos, pues es muy probable que los intereses de los individuos del grupo “Hamas”, puedan ser diferentes de los de su comunidad, incluso opuestos.

En el diálogo deberían participar los afectados por la decisión final. Si fuera imposible que todos participen, como es obvio, debe haber alguien que represente los intereses de los que no puedan estar presentes.

Si las partes están interesadas en encontrar una solución duradera y justa, deberían buscar una forma de entenderse con su interlocutor. Ello no significa lograr un acuerdo total, pero sí descubrir todo aquello que tienen en común; lo primero: bajar las armas.

También los israelíes deberían pensar que, a pesar de que la ONU les haya concedido un trozo de tierra en territorio palestino, no deben olvidar que esa fue una dádiva, no una patente de corsario para apoderarse de todas las tierras y someter a sus habitantes.

No son la imposición y la violencia los medios racionales para defender lo que creamos que sea verdadero y lo justo, o para resolver con supuesta justicia los conflictos.

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, habló el domingo por televisión para asegurar dos cosas contrapuestas, la una, "este operativo es inevitable", (claro, para mejorar su imagen en vista de una elecciones próximas). "El pueblo palestino no es nuestro enemigo y nuestros únicos blancos son los terroristas de Hamas". (Ah, ¿sí? La mayoría de las víctimas mortales son mujeres y niños).

Me solidarizo con todos aquellos que estén sufriendo, por aquellas madres que ven morir a sus hijos en una guerra absurda, y por los millones de personas cuyo pan cotidiano es el miedo, el dolor y la violencia.