Ser hijo de emigrante


En muchas ocasiones he expresado que es muy hermoso tener hijos, pero ello no quiere decir que los tengamos y luego designemos a otras personas para que los críen. La obligación de acompañar a los chicos, rumbo a su autorrealización es de sus padres, de ambos, no de uno, ni de un tío, ni de sus abuelos o de un “encargado”, etc.

Las cartas, los mensajes, las conversaciones telefónicas o vía Internet y el dinero que les envían no llenan el enorme vacío que dejan los padres de familia que se van y dejan a sus retoños supuestamente para pagar una casa o darles un mejor porvenir.

¿Qué buen porvenir pueden tener unas criaturas que sólo han recibido afecto vía telefónica o en dinero en efectivo?

Sé que existen miles de situaciones difíciles en esta vida, por fortuna la mayoría de las personas hemos tomado la amorosa decisión de quedarnos al lado de nuestros niños. Lo único que se saca dándole a los hijos regalos costosos es que día a día deseen más y más; y como crecen sin control, fácilmente pueden convertirse en delincuentes en un futuro próximo.

Cuando lo padres crían a sus hijos los educan con su ejemplo, su cercanía es muy beneficiosa para el crecimiento intelectual armónico y psíquico de la criatura. Estos chicos no son conscientes de cómo consiguen el dinero sus padres si no los ven trabajar.

En una relación familiar a distancia no sólo está ausente el afecto directo sino el modelo que generalmente copian los niños de sus padres de ser amorosos, de llegar a tiempo, de saludar con cariño, de ser buenos vecinos, de cumplir con los deberes y derechos cívicos, de ser honrados, de tratar educadamente a los otros, de ser trabajadores, de ser tolerantes, de pagar impuestos, etc.

Si analizamos detenidamente la situación de las criaturas que crecen en hogares desbaratados por la emigración, nos vamos a dar cuenta que nos espera un futuro de relaciones gélidas pues esos niños no han recibido abrazos de sus padres, ni afecto verdadero.

Tendrán una mentalidad materialista ciento por ciento, pues están creciendo con una realidad que les enseña a reemplazar el calor materno o paterno con dinero.

3 comentarios:

Martha Colmenares dijo...

Hola, en mi blog hay para tí, un "Premio Dardos".
Abrazos

•*♣*Angélica*♣*• dijo...

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I I====O=IIIII(::I
':.....:.---' "
Una serenata para alguien Super Especial como Tu que eres una Gran Mujer. Feliz Día de la Mujer!!!
Bendiciones infinitas y un abrazo enorme. Tienes unos merecidos premios en mi blog. Besitos.

Marcela dijo...

Me parece interesante el tema de las posibles repercusiones de la migración en los niños. Ayer leí un artículo que habla sobre las falencias académicas que presentan los niños en el Cañar y según el informe sería por la migración. Lamentablemente culpar sólo a este fenómeno sin tomar en cuenta los niveles de pobreza y otros factores - que allí mismo acentúan como por ejemplo que el promedio de escolarización es tan bajo, sólo de 3,8 en relación al nacional de 8- no nos dejaría ver entender mejor el problema.
Por otro lado, se puede encontrar casos en que hijos con sus padres a lado tienen problemas similares a los que han migrado.
Es necesario de hecho una paternidad y una "hijidad" saludable por el bien de la sociedad.