Estado autocrático

Si parto de la idea que autocracia es una forma de Estado y no de gobierno, puesto que compromete la totalidad del cuerpo social y no solamente los órganos directivos del Estado, puedo decir que el Estado autocrático concentra todas las potestades en el gobernante.

La autocracia es una concentración de poder total y excluyente. El gobernante ejerce un poder auto-investido, pues generalmente ha sido elegido para gobernar con las reglas constituciones, con la fiscalización que deba realizarr el Legislativo y con independencia del poder Judicial; pero él hace creer a la ciudadanía que existe división de poderes e incluso que hay participación popular en la toma de decisiones, sin haber tales.

Las facultades de mando del autócrata no derivan de la Ley o de alguna fuente exógena pues su voluntad es la Ley, construyendo un Estado piramidal, en el que los deseos del autócrata deciden el destino y la suerte su país.

El autócrata, aunque quiera aparentar lo contrario, es el dueño de la totalidad de las atribuciones del gobierno: hace la ley, la aplica cuando le conviene, conduce al Estado, dispone del patrimonio público (que él cree que es suyo), interfiere en la administración de Justicia, monopoliza la información social, se va en contra de los medios de comunicación independientes, contra la libre expresión, dirige la fuerza pública y gestiona los aparatos represivos del Estado que en estos tipos de Estado funcionan a las mil maravillas.

En el Estado autocrático, como la voluntad del gobernante es la suprema ley y los límites de su autoridad no están definidos, no hay garantía alguna de respeto de los derechos de las personas o posiblemente el gobernante ha de creer que él sea el único ser con derechos. Por consiguiente sería una entelequia pensar que exista el Estado de Derecho pues con ese tipo de gobernante en el poder, desaparecen las garantías de seguridad jurídica y los ciudadanos viven constantemente en un ambiente de temor y de inseguridad.

No interesa el color político ni la idea bajo la cual se ejerza, el Estado autocrático puede tomar diversas direcciones: el absolutismo, el totalitarismo, la tiranía, el despotismo, la dictadura; que en realidad no son más que versiones del despotismo en la cual los gobernados no poseen derecho ni recurso alguno frente a su opresor.

En la actualidad ese tipo de Estado tiende a incrementarse pues ciertos autócratas han visto en los medios de comunicación una vía excelente para acosar a sus conciudadanos con miles de propagandas, todas ellas sobre logros ficticios y sobre descalificaciones hacia sus posibles oponentes.

Antaño, Adolfo Hitler añadió con maestría el elemento del racismo para formar la mezcla explosiva y paranoica que galvanizaría a todo un país. Los autócratas actuales utilizan la confrontación entre desposeídos y estratos sociales medios y altos para culpar de las desgracias nacionales a quienes ellos llaman “oligarcas”.

3 comentarios:

Al� Reyes dijo...

Hay un estadiun superior y peor que la propia autocracia, se trata del TOTALITARISMO que lo mencionas como un derivado pero es peor todavía pues es la forma en que el Estado invade TODA las áreas de los ciudadanos desde antes de nacer y hasta despues de morir. de allí se desprende el axioma: No toda autocracia es totalitarista, pero todo totalitarismo tiene que ser autoritario
Y tienes razón, ahora tenemos autócratas de nuevo cuño ¡Si lo sabré yo!

Quidquid dijo...

Hola Rud:
Disculpa que no te comente tu entrada, pues los temas políticos y religiosos los he considerado "tabú".
Las creencias personales son muy varias y esta pluralidad hace que todos tengamos opiniones diferentes y a veces, éstas pueden herir o crear susceptibilidades...
Feliz fin de semana,
Luis

Rud dijo...

Alí, tu observación es excelente: "No toda autocracia es totalitarista, pero todo totalitarismo tiene que ser autoritario". Y sobre los nuevos autócratas, ni nombrarlos, que mi Dios nos ampare.

Luis, créeme que encuentro tu comentario muy edificante y conciliador. Cuando me he referido a la autocracia lo he hecho como una información para aquellos que estén estudiando Ciencia Política. Sucede que yo misma estoy inmersa en el estudio que incluye esa materia. Cuando el tiempo me gana, escribo algo de lo que haya quedado en mi mente.
El punto aquel de no comentar temas que puedan herir susceptibilidades, es algo digno de tener en cuenta; te agradezco muchísimo.

Cordiales saludos a los dos