Zinédine Zidane


Llamado cariñosamente "Zizou" es el futbolista que está en boca de todo el mundo en estos momentos debido a un desliz en su comportamiento pues según dicen los comentaristas deportivos, se trata de una persona que siempre ha demostrado ser todo un caballero, en la cancha y fuera de ella. Ha sido considerado el deportista que encarna la solidaridad, el valor, el esfuerzo, la cara más integradora de la República, el ejemplo vivo de los niños franceses.

Nunca he sido aficionada al balón pie, la primera vez que supe de la existencia de Zinédine fue en la Alianza Francesa. Estuve buscando diversos temas en revistas para hacer algún deber y en una de ellas hablaban de este jugador. Recuerdo muy bien que todos eran comentarios positivos y que había una especie de magia en sus conciudadanos con solo imaginar un gol suyo.

Zidane es poseedor de una excelente trayectoria futbolística, de juego limpio, hermoso y tranquilo. Luego que en el 2004 anunciara no seguir con la selección, alguien lo convenció y vistió nuevamente los colores de su país para alegría de todos sus paisanos y no los defraudó: fue la pieza clave para los triunfos de Francia frente a las selecciones de España y Brasil.

Desafortunadamente el domingo anterior en el último encuentro del mundial de fútbol se encontró ante un buscapleitos italiano, un provocador especialista en juegos sucios que lo sacó de sus casillas con un insulto. Según "Le Monde", diario parisino, expertos en lectura de labios dijeron a “The Guardian” que el italiano había calificado al francés de “terrorista”, lo mismo ha dicho el "Mirror".
The Times, The Sun y el Daily Mail han hablado de "fils d'une pute terroriste". En verdad el insulto debió haberle dolido demasiado al punto que mandó al traste todo el buen comportamiento de muchos años y sin pensarlo dos veces arremetió contra el italiano que luego hizo tremendo teatro para hacer más grave la agresión. Ya todos sabemos que sacaron del campo a Zizou.

Si bien el pueblo francés y todos quienes admiramos al excelente jugador nos quedamos paralizados por la incredulidad, luego dimos paso a la indignación y nuestra desaprobación hacia el italiano Materazzi pues la ofensa debió ser muy grave para que el ídolo francés se lanzara contra él como un verdadero toro enfurecido, dejando de lado su proverbial elegancia y buen juicio.

Ayer los jugadores franceses fueron homenajeados por su pueblo y almorzaron con el Presidente Chirac quien además de elogiar la actuación del equipo que les hizo vivir tiempos inolvidables y la esperanza de alcanzar otro título, le habló con mucho cariño a su capitán, con la admiración, el respeto y la afección que le tiene toda la nación, "en el momento más intenso, tal vez en el momento más duro de su carrera" le dijo: "Es usted un virtuoso, un genio del fútbol mundial. Es también un hombre de corazón, de compromiso, de convicción."

Me alegra mucho que a pesar de haber sido expulsado en el último encuentro, le hayan concedido el balón de oro que lo acredita como el mejor jugador del mundial que terminó. Eso quiere decir que los periodistas acreditados dieron más valor a su carrera que al tropiezo final y ello también nos hace reflexionar que los ídolos en realidad no son dioses, son tan humanos como cualquier mortal.

2 comentarios:

Hugo Denis dijo...

Bastante de acuerdo en lo dicho. Como humano que es y en la calentura del encuentro se dejó llevar por los impulsos y respondió a una agresión verbal. Que seguramente duele más que un cabezazo. Si de mí dependiera, toda agresión verbal debería ser sancionada al igual que lo son las agresiones físicas. Si debe haber juego limpio que lo haya por completo.

Puedes leer sobre Zidane y muchos otros asuntos en mi blog.

http://oceanodeluz.blogspot.com/

Rud dijo...

Es cierto que hay expresiones que duelen más que un fuerte golpe, la idea de sancionar también ese tipo de agresión me parece estupenda.
Saludos