La imitación II

A pesar que al comienzo de nuestra existencia la imitación constituye un elemento vital en nuestro desarrollo cognoscitivo, poco a poco debemos consolidarnos como seres independientes capaces de razonamientos lógicos que nos induzcan a realizar nuestras tareas según nuestro particular modo de ser.

Vivimos una época en que la originalidad está prácticamente marginada. Se puede decir que las sociedades se dividen en originales e imitadoras; las primeras inventan, emplean su creatividad en muchos campos o descubren nuevas formas en diferentes ámbitos. Las segundas, en cambio, reproducen los inventos y copian los descubrimientos o las creaciones de sus semejantes.

La imitación ha tomado una fuerza in imaginada con la revolución digital, las comunicaciones satelitales y el mundo globalizado. Los medios de comunicación masivos han sido los responsables de que se afinquen en los lugares más lejanos la mayor parte de las modas, actitudes, opiniones, estilos y comportamientos en ocasiones con cierta imitación irracional, mimética y esnob.

Pero si existe algo que arrebañe a la gente es la publicidad comercial pues ella maneja muy bien las leyes de la imitación; su función y propósito central es crear patrones de consumo, inducir las preferencias y los gustos; sabe muy bien cómo extender el contagio imitativo en la sociedad cuyos miembros están dispuestos a realizar lo que los propagadores de modelos les sugieran.

Existen otros tipos de imitación:

Imitación de marca. Es un delito contra la propiedad industrial, que consiste en la apropiación de la marca que alguien tenga registrada, o de otra que, sin ser idéntica a la del imitador puede ser considerada por su semejanza como la auténtica, sin el consentimiento del titular y con finalidad industrial o comercial.

Imitación de obras literarias. También constituye delito, aunque haya ocurrido que si el perjudicado fuera una persona X, y el copiador un escritor con trayectoria literaria conocida, no presten atención al perjudicado.

Imitación teatral. Reproducción de la forma de interpretar de otro actor; ella se ha popularizado y resulta vital en los espectáculos de variedades y de buen humor.

3 comentarios:

Quidquid dijo...

Hola Rud:
Los niños aprenden imitando, los mayores explotan la cultura de los demás... Imitamos, copiamos,... usamos las cosas de los demás por no saber crear las propias...
En ocasiones repetimos o reinventamos lo inventado, los humanos somos bastante imperfectos...
Feliz fin de semana,
Luis

Ricardo Tribin dijo...

Mi muy querida Rud.

Imitadores???? a doquier.

Como decimos " hay gente que no puede ver a un pobre acomodado"

Un abrazo grande

Rud dijo...

Tienes razón, Luis. Posees las palabras perfectas para cada tema, en realidad muchas veces re-inventamos algunas cosas, sobretodo la manera de obtener buenos resultados con el menor esfuerzo.
Ricardo, muchas gracias por pasar por aquí.
Cordiales saludos a los dos. Feliz fin de semana.