Importancia de la lectura



Hay quienes opinan que la lectura es una afición de personas solitarias, pero en verdad también se puede leer en grupo, quedar con amigos para discutir acerca de una obra leída en conjunto y, sobretodo, podemos compartir aquello que podamos descubrir mediante el buen ejercicio de leer.

Quien realmente queda aislado de los sucesos del mundo es aquel ser humano que no sepa leer, por eso es indispensable educar no sólo a nuestros niños sino también a todos aquellos adultos que en su niñez no lograron entrar en la dimensión lectora.

Es muy importante que los profesores traten bien y tengan paciencia con sus alumnos, pues de ellos depende que los pupilos tengan gusto por el estudio, el cual no sería posible si no sabemos leer correctamente.

El enriquecimiento cultural comienza con el aprendizaje gradual de cómo leer y comprender el contenido de los libros.

La lectura no solo instruye mediante la información que se obtiene, sino que educa, crea hábitos de concentración, reflexión, análisis, esfuerzo, y también recrea, entretiene, distrae, aumenta nuestra creatividad e incluso puede llevarnos a maravillosos mundos de fantasía.

¿Qué aporta la lectura?

* Ayuda al desarrollo y perfeccionamiento del lenguaje. Mejora enormemente la expresión oral y escrita; contribuye a formar un lenguaje más fluido puesto que aumenta el vocabulario y mejora la ortografía.

* Facilita al niño los medios para exponer su propio criterio y hace viable la capacidad de pensar, de discernir pues la lectura es una extraordinaria herramienta de trabajo intelectual.

* Desarrolla la capacidad de juicio, de análisis y de espíritu crítico.

* Como he dicho al comienzo, la lectura mejora las relaciones interpersonales pues otorga temas muy diversos de conversación.

* Proporciona información y conocimientos pues se aprende mediante la lectura y por tanto el lector aumenta su bagaje cultural.

* Pone en acción las funciones mentales que agilizan la inteligencia, por ello tiene relación directa con el rendimiento escolar.

* Estimula y satisface la curiosidad intelectual y científica.

* Despierta aficiones e intereses.

* Amplía los horizontes de la persona permitiéndole ponerse en contacto con gente, lugares y costumbres lejanas a él en el tiempo y en el espacio.

* Potencia la capacidad de observación, de atención y de concentración.

* Igual que las buenas o las malas compañías, la lectura nos cambia. Toda lectura deja huella, por eso hay que seleccionar adecuadamente los libros.

* Podemos convertir la lectura en una afición que pueda practicarse en cualquier lugar, tiempo, edad y situación.

En definitiva, leer es un placer, por lo menos es el mensaje que debemos enviar a los niños para que encuentren una diversión más satisfactoria que los juegos electrónicos, pues ellos pasan, no así la cultura que se adquiere a través de una excelente lectura.

Día del idioma y día del libro



Hace mucho tiempo la Real Academia Española de la Lengua instituyó el 23 de Abril de cada año como “Día del idioma”, para conmemorar en esa fecha la muerte de Don Miguel de Cervantes Saavedra, ocurrida en Madrid el 23 de Abril de 1616.

También hace algún tiempo en América expresábamos que hablábamos castellano, luego para igualar los vocablos con los de otros idiomas se decidió que nuestro idioma sea el “español”, pero ¿en verdad toda España habla ese idioma?

Pues no. Si bien, el general Franco unificó el país y le dio carácter nacional al castellano, España es un país multicultural, se hablan varias lenguas o idiomas. Por ejemplo en Cataluña se habla el catalán, en Castilla el castellano, Galicia el gallego, en las Provincias Vascongadas el vascuence. Esas lenguas son españolas, pero el idioma oficial en España es el castellano, llamado mundialmente Lengua Española.

El catalán, el valenciano que es el mismo catalán, (por razones políticas le han dado una connotación diferente), el gallego y el castellano se derivan del latín; también son idiomas latinos o romances el francés, el italiano y el rumano.

El idioma castellano o español que hablamos en nuestro continente es muy rico, además de los términos celtas, alemanes y árabes que lo enriquecieron antes de llegar a estos lares, en la actualidad se han aceptado muchos localismos, vocablos folclóricos y aquellos derivados de la multitud de lenguas locales que posee nuestra América.

En Colombia, el 23 de abril además se conmemora, el nacimiento de Don Marco Fidel Suárez: abril 23 de 1835. Fue presidente de Colombia y una figura de la literatura colombiana.

Pero también, el 23 de abril ha sido consagrado internacionalmente como “el día del libro”; en los establecimientos educativos se celebran muchos eventos culturales durante una semana, se lee parte de una obra antes de entrar a clases, se hacen concursos de exposiciones acerca de obras leídas y poco a poco se les vuelva a inculcar a los alumnos lo maravilloso que es ser amigos de los libros.

El libro bien editado constituye el mejor profesor del mundo, pacientemente repite una y mil veces, si fuera necesario, su contenido hasta que el lector se concentre y pueda entender. Cuando viajamos, mientras esperamos en el aeropuerto, o en una Terminal, él nos acompaña; si no llega esa persona retrasada, el libro nos entretiene y hasta nos vuelve más comprensivos; si nos encontramos solos en casa y hemos agotado todo el trabajo que tengamos, qué mejor remedio para alejar el cansancio que un buen libro.

Nada iguala al libro, hay quienes dicen que prefieren leer en el ordenador, pero ¿si por alguna razón no hubiera energía eléctrica? No todo el mundo puede acceder a los portátiles.

Al libro lo podemos tomar fácilmente del estante en donde se encuentre, lo llevamos a donde sea necesario, lo volvemos a guardar sin necesidad de prender aparatos, de estar sentados frente a una pantalla. Podemos “devorar” su contenido mientras estamos tendidos en un prado, en el parque, en el metro, en el bus, en la fila del Banco o de cualquier entidad pública…

Si no te has hecho amigo de los libros, ¿a qué esperas?

¿Qué es la piratería?


Una de mis ahijadas que ya se encuentra en secundaria me preguntó: ¿de qué se trata la piratería?

Primeramente es la depredación o violencia cometidas contra un buque, personas o cosas que en él se encuentren. Son una clase de asaltos realizados en el mar por la tripulación o los pasajeros del mismo o de otro navío.

¿Pueden detener a los piratas?
Claro que sí. Los barcos vigías o barcos mercantes de cualquier Estado, pueden detener al buque sospechoso; su carga puede ser confiscada y su tripulación juzgada de acuerdo con las leyes del país de la embarcación que le
haya hecho prisionero.

Has tenido una confusión acerca de lo que es la piratería pues al término conocido desde antaño, derivó la actual acepción que es la que nuestros niños y jóvenes conocen: robo de un bien intelectual o artístico ajeno; o simplemente la copia de canciones y filmes sin pagar regalías.

¿Cuándo comenzó la piratería?

Probablemente desde que los fenicios dieron inicio a la navegación. La conformación geográfica del Mediterráneo favorecía la organización de los piratas y su práctica de técnica de ataque que consistía en el asalto por sorpresa.

Existieron reyezuelos que utilizaron los piratas para luchar contra el antiguo Imperio Romano. Un tiempo más adelante fueron los nórdicos quienes ocuparon el centro de la actividad pirática, infestaban las costas occidentales de Europa. Luego la piratería se llevó a cabo en el norte de África con los piratas berberiscos, acrecentados por los musulmanes andaluces expulsados de España en 1492 que unidos a los corsarios del Sultán de Constantinopla, llegaron a dominar las tres cuartas partes del Mediterráneo encabezados por los hermanos Barbarroja que hicieron de la piratería una empresa.

¿Alguien acabó con los berberiscos?

En el siglo XIX, durante la dominación francesa de Argel los exterminaron.

¿En América hubo piratería?
El escenario de la piratería se cambió a América durante la edad moderna. El sistema comercial de monopolio hispano atrajo a los piratas, pri
ncipalmente a las Antillas. Existió una ayuda encubierta a los piratas de parte de los gobiernos: inglés, francés y neerlandés. Su objetivo era robar a los barcos españoles que de América se dirigían a la península Ibérica.

A raíz de la piratería en América nacieron los bucaneros y filibusteros que eran otro tipo de piratas. Los gobiernos involucrados con los piratas y corsarios argüían acto de rebeldía el hecho de ese apoyo pues no aceptaban el monopolio hispano y portugués en la trata de africanos, lo que le dio carácter político a esa terrible actividad.

¿Se acabaron los piratas marinos?

Desafortunadamente no. La ambición de ciertos gobernantes fue tan inmensa que llegaron a transformar a barcos mercantes para el ejercicio de la piratería. En el siglo XIX, esa actividad prácticamente se extinguió en el hemisferio occidental y se pasó al Índico, con base en Madagascar. Posteriormente, durante el siglo XX sí hubo casos aislados en las costas de África, China, golfo Pérsico y Polinesia.

¿Hay de esos piratas en este siglo?

Sí. Actualmente en las costas cercanas a Somalia están actuando infinidad de piratas. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de ONU ha advertido acerca de que millones de personas en el este de África podrían pasar hambre y se incrementarían las tasas de malnutrición si los piratas somalíes continúan secuestrando los barcos proveedores.

En esta semana han sido atacados varios barcos, entre ellos uno con bandera estadounidense y con 27.000 toneladas de alimentos del PMA, como harina de maíz, lentejas, guisantes, soja y harina de trigo; según el diario "El País", logró escapar.

En el diario "El Mundo" he visto que un señor llamado Russel Feingold cree que para frenar la piratería a largo plazo en esa región es necesario estimular la creación de un gobierno central funcional y legítimo en Somalia, algo de lo que ha carecido ese Estado en las últimas dos décadas pues un país destruido por las guerras no puede ser capaz de ofrecer a sus jóvenes oportunidades de empleo.

¿Es más fácil erradicar la piratería de los CD que la otra?

La “piratería” contra la que han luchado cantantes y productores cinematográficos en la actualidad es quizás más fácil de erradicar pacíficamente que el terrible mal que ha vuelto a aparecer con furia en las costas somalíes.

¿Hacia un nuevo oscurantismo?


En marzo de este año, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, al parecer, por presiones de los países islámicos, aprobó un documento que "repudia la violencia y los ataques físicos y psicológicos contra las personas, en función de su religión o creencias"; según he leído en el diario El Tiempo de Bogotá.

Hasta ahí todo parece normal, no creo que haya una sola persona que se oponga a la violencia, sobretodo si es por motivos religiosos y más aún si la propuesta proviene de países que en algún momento han maltratado a sus semejantes por discrepar con sus ideologías espirituales.

Algunas organizaciones no gubernamentales han denunciado que en realidad los islamistas se han propuesto trasladar la ley moral islámica a las resoluciones de la ONU, o la consagración de que todo ataque al Islam sea una grave afrenta contra la dignidad humana. Asunto, que de ser cierto, me parece absurdo, pues más afreta contra la dignidad humana es mantener a sus mujeres con el burka.

Dicha resolución entroniza el castigo de cuanto las religiones consideren ofensivo. Por un lado está bueno el respeto a los credos de la gente aunque no los compartamos, pero ¿en dónde queda la libertad de expresión?

De seguir el avance de los islámicos en las resoluciones de la ONU pronto tendremos una nueva inquisición. No podemos olvidar que hace años fue el cristianismo quien puso las reglas y envió a la hoguera a todos aquellos que opinaban diferente; claro, previa tortura muy bien orquestada por los “santos varones” de aquella época. Aún ahora salen algunos retrógrados a hablar de excomulgar a los magistrados que hayan aprobado leyes que no estén de acuerdo con su fundamentalismo.

Si bien, la declaración universal de los derechos humanos en su artículo 18 consagra el derecho a la libertad de pensamiento consciencia y religión; no es menos cierto que el artículo 19 de dicha declaración dice: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

No debemos hacer mofa de las creencias ajenas. Está muy mal la intolerancia y la exclusión de las personas por cuestiones raciales, nacionalismos o creencias religiosas; pero ya no estamos en la edad media, todos podemos hacer llegar nuestra protesta a la ONU por aprobar algo que a todas luces es una afrenta contra la libertad de expresión.

Derecho a la educación y gratuidad


El derecho a la gratuidad de la educación es un derecho contemplado en la mayor parte de Constituciones occidentales. Si analizáramos los diferentes textos podríamos llegar a concluir que ese derecho también va dirigido a los padres de familia, con independencia del tipo de centro y del modelo educativo que éstos elijan, siempre que esas instituciones cumplan los requisitos establecidos por la ley.

Las leyes son hechas para que sean cumplidas por todos los ciudadanos de un país, puede que haya apartes relacionados con lo laboral, con lo judicial, con los derechos humanos, etc., pero he pensado que cuando se habla de la gratuidad de la educación engloba a toda la población.

Es verdad que quienes deben educarse preferentemente sean los niños y jóvenes, pero si un adulto no pudo hacerlo por la razón que sea, podría realizar sus estudios siendo mayor y el Estado está en la obligación de contar con centros, no sólo de alfabetización, sino también de educación media y superior para adultos, en donde éstos puedan ingresar sin contratiempos.

El derecho a elegir el centro educativo implica, por otra parte, la libertad de crear escuelas y de dirigirlas con independencia, lo que, a concepto de sus creadores, contribuiría a un verdadero pluralismo escolar que protegería a cada persona y a la familia de un excesivo intervencionismo del Estado; pero en este caso, una institución particular pierde la etiqueta de gratuita.

Hay quienes aseguran que las escuelas públicas deberían gozar de amplia autonomía para ofrecer también un proyecto docente plural a los padres; pero según mi criterio, no deberían funcionar juntos sino que el Estado debe construir los centros educativos especialmente para los adultos, pues la natural diversidad que se presentara, no podría ser atendida adecuadamente con un modelo único de enseñanza, ni sería legítimo imponerlo.

A pesar que por ley debe haber gratuidad en la educación, por lo menos la impartida en los centros estatales, existe en esos lugares desconsideración, manipulaciones, pedidos de textos o útiles escolares que a veces no utilizan, cuotas y en ocasiones estancamiento en los proyectos educativos.

Estamos en un mundo que avanza, hay que revalorizar la consideración social y económica de los profesores, exigir que los padres se involucren en la formación de sus hijos, propender una educación especializada y si fuera posible personalizada y no anclarse en el pasado; hay que hacer buen uso de las nuevas tecnologías en el campo pedagógico.

Las buenas costumbres y la convivencia


El conocimiento de las personas que nos rodean requiere de paciencia, atención y aguda penetración en las expresiones del otro. Para conocer realmente a los demás deben confluir una serie de circunstancias determinadas como vivir bajo el mismo techo, compartir ciertas aficiones, trabajar en la misma empresa, residir en el mismo conjunto habitacional, etc.

Se conocen otros matices del otro cuando la amistad madura al abrigo de la confianza, ello contribuye a descubrir otros aspectos de la personalidad y a estrechar esos lazos. A pesar de eso, algunos no se muestran realmente como son y llegar a conocerlos es realmente imposible puesto que sustraen aspectos de su personalidad que impiden saber con certeza qué piensan o desean.

Decía en el artículo anterior que si alguien no nos saludara sería por estar pasando alguna dificultad pues ciertamente no se le puede por ello tachar de descortés puesto que no sabemos de sus luchas internas, de los pasos que pueda estar dando mentalmente para combatir ciertas molestias o problemas personales.

No es nuevo decir que la convivencia no es fácil. Pero como nos necesitamos unos a otros, puesto que nadie es totalmente autosuficiente, hay que extremar la delicadeza en el trato, en las formas. Las agresiones sociales contra la convivencia se ponen de manifiesto en las innumerables normas de carácter jurídico que existen para combatirlas.

Con la utilización de las llamadas “buenas costumbres” y con una pequeña porción de buena voluntad podrían resolverse infinidad de disgustos, como aquellos que surgen en comunidades de vecinos. A veces el egoísmo hace que pongamos la música con mucho volumen o estacionemos el vehículo frente al garaje del otro u obliguemos al vecino a talar un árbol por la pereza de barrer las hojas que caigan en nuestro jardín.

Sería bueno tener presente aunque sean mínimas reglas de convivencia, de lo contrario, tendríamos que admitir que la paz social y personal se conquista únicamente con el esfuerzo de unos pocos, mientras que otros parecería que hubieran convertido la confrontación en una especie de deporte muy extraño.

La buena convivencia requiere de la buena voluntad de todos los ciudadanos para que pueda ser considerada como tal. Es fundamental actuar con franqueza y sencillez, y, sobretodo no dejarse llevar por intereses oscuros.

Algo extremo resulta cuando algunas personas que actúan dentro de los límites de la normalidad social, por razones desconocidas, en un momento dado, se alteran ciertos rasgos de su carácter y desarrollan conductas agresivas y hasta criminales. De todas maneras hay que pensar que cada ser humano reacciona de una forma concreta a las circunstancias que la haya tocado vivir.

Para una mejor convivencia, no esperemos bellezas del otro, empecemos por dar el buen ejemplo. No hay que esperar o exigir desagravios pues eso demuestra que la censura predomina sobre la piedad.

Cuando alguien demanda perdón es porque se siente agraviado, que es lo que le sucede a aquellas personas que andan siempre ofuscadas por la conducta ajena. Sonreír no cuesta. “Amar es no tener que pedir perdón”.

Las buenas costumbres I



Si alguien infringe una norma jurídica debe pagar una pena por su descuido, negligencia o su mala conducta; pero cuando se trata de una regla social lo único que pasa es que esa persona quede con fama de descortés o mal educado.

Hace unos días alguien se quejaba en su blog, de la falta de consideración de algunos de sus conciudadanos y la descortesía imperante en algunos sectores de la sociedad, argumentaba que los turistas decían que su ciudad era la más amable del país y se interrogaba de cómo sería de difícil en otro lugar.

En realidad son muy contados los turistas que no halagan a la gente del lugar en donde se encuentran, al fin y al cabo están de visita. Sería bueno que la amiga ponga atención a las bellezas que dicen del país los futbolistas extranjeros que desean les den trabajo, los cantantes o artistas que necesitan del favor del público y quienes vivimos enamorados de la vida y lo vemos todo color de rosa pues vivimos en las nubes. No todo lo que se dice en un momento dado es cierto.

En todas partes del mundo existen personas muy amables y otras que lo son menos.

Las buenas costumbres se aprenden en el hogar, si los hijos nos ven saludar ellos nos imitan, si nos hacemos los gringos también. Todo depende del lugar en donde estemos y de las personas con quienes nos encontremos.

En los pueblos toda las personas se conocen, se saludan, se ayudan si fuera necesario, se enfadan, se contentan y a veces hasta se soportan en nombre del buen vivir. Pero si se trata de una ciudad de más de dos o seis millones de habitantes, disculpa, a veces ni siquiera conocemos a todos los que viven o trabajan en el mismo edificio.

De todas maneras, en Bogotá, por ejemplo, hay barrios o sectores se estratos tres o cuatro en que algunos se reúnen en las típicas tiendas de barrio en donde venden de todo, desde pan y leche, hasta cerveza y preservativos. A esas tiendas van personas que viven cerca, pero la mayoría de las veces compran allí los transeúntes. Sin embargo, todos al llegar saludan muy cálidamente al tendero y a todos los presentes les dicen: “buenos días, o buenas tardes, vecinos”; si alguien está comiendo algo: “que le haga buen provecho, vecino”.

Las grandes ciudades se deshumanizan, pensemos en todas las personas que se ven, hasta en películas, buscando comida en los basureros. En el mundo existen países en que la gente es más acogedora; por ejemplo, al llegar a China, hay que avisar cómo nos recibieron los empleados de aduana y otros. Eso demuestra que están muy interesados en mostrar una buena imagen y atraer turistas, mientras que si llegas a un país como Ecuador, los agentes de inmigración se muestran hoscos y descorteses.

Las buenas costumbres son maravillosas, lo cortés no quita lo valiente. Si alguien conocido no nos saluda será porque está distraído, se siente insatisfecho, no se siente bien, no fue su mejor día…

¿Qué es un fallo justo?



Primeramente, justo quiere decir que actúa con absoluta imparcialidad, según la ley o la razón. Justo es aquello que está de acuerdo con los principios de la justicia y de la

Ley. Se dice que alguien es justo cuando actúa con equidad.

El juicio justo es aquel que se efectúa con las solemnidades reglamentadas por la ley o los actos cumplidos conforme al Derecho.

Con criterio relativo, se llama fallo justo aquel que se encuadra en el sistema normativo vigente en cada país, convenientemente interpretado, sustentado en la doctrina de los jurisconsultos, en la jurisprudencia de los Tribunales Superiores y que logre conseguir la norma particular contenida en la sentencia y que ésta coincida con la norma general, que es la ley, para proclamar que se haya administrado justicia, pues se realizó aquello que se ha tenido por bueno en un lugar y tiempo determinados.

Para que haya un proceso que lleve a un fallo justo se necesita un giro en los siguientes elementos:

Desigualdad de las partes

En realidad es casi imposible que exista una verdadera igualdad pues los procesos son costosos y tienen más facilidades para reunir pruebas quienes tengan más posibilidades económicas para pagar a investigadores y abogados. Sin embargo, la igualdad de las partes es uno de los requisitos fundamentales en el Derecho Procesal.

Fueros y privilegios

En materia penal se han impuesto los fueros, para evitar repercusiones políticas y retaliaciones. Esto denota una marcada desigualdad pues todos deberíamos tener el mismo trato ante la Justicia.

Carga de la prueba

En el proceso civil la carga de la prueba coloca en situación de desigualdad a las partes pues el demandado siempre ha de poner como medio de defensa la negación de sus actos; ello obliga al actor a probar todos los hechos alegados, excepto los que se presuman según la ley. De todas maneras si no existe prueba, ¿cómo se puede señalar a alguien como culpable de algún hecho?

Defensores

Quienes no están en posibilidad de pagar a un abogado, están representados por los defensores de oficio, proporcionados por el Estado. Aunque la obligación principal de todo abogado es defender a su cliente, probablemente ha de ser más “capaz” y diligente quien recibe una buena recompensa por su trabajo.

Reclamación administrativa

Constituye una situación de privilegio para el Fisco y otras instituciones públicas el hecho de que no pueda intentarse acciones civiles y administrativas en su contra.

Ejecución de los fallos

En cuanto a la ejecución de los fallos hay una diferencia trascendental entre el Estado considerado como ente soberano de Derecho Público y los particulares, puesto que al Estado no se le pueden aplicar mediadas coercitivas, como el embargo y el remate, principalmente si se trata de bienes fiscales.

Las resoluciones judiciales reconocen la existencia de derechos y de obligaciones, y la forma de ejercitarlos o cumplirlos.

La citación, la rebeldía y el abandono producen efectos muy importantes.

La cosa juzgada constituye una verdad absoluta judicial que nace de los hombres que son finitos y relativos por naturaleza: esa verdad declara en forma indiscutible lo que existió antes de la iniciación del juicio.

De todas maneras, hay que tener fe en la justicia y pensar que los magistrados, tribunales, jueces y abogados hacen lo posible para obrar con rectitud y apegados a las leyes y a las normas constitucionales.

Ser hijo de emigrante


En muchas ocasiones he expresado que es muy hermoso tener hijos, pero ello no quiere decir que los tengamos y luego designemos a otras personas para que los críen. La obligación de acompañar a los chicos, rumbo a su autorrealización es de sus padres, de ambos, no de uno, ni de un tío, ni de sus abuelos o de un “encargado”, etc.

Las cartas, los mensajes, las conversaciones telefónicas o vía Internet y el dinero que les envían no llenan el enorme vacío que dejan los padres de familia que se van y dejan a sus retoños supuestamente para pagar una casa o darles un mejor porvenir.

¿Qué buen porvenir pueden tener unas criaturas que sólo han recibido afecto vía telefónica o en dinero en efectivo?

Sé que existen miles de situaciones difíciles en esta vida, por fortuna la mayoría de las personas hemos tomado la amorosa decisión de quedarnos al lado de nuestros niños. Lo único que se saca dándole a los hijos regalos costosos es que día a día deseen más y más; y como crecen sin control, fácilmente pueden convertirse en delincuentes en un futuro próximo.

Cuando lo padres crían a sus hijos los educan con su ejemplo, su cercanía es muy beneficiosa para el crecimiento intelectual armónico y psíquico de la criatura. Estos chicos no son conscientes de cómo consiguen el dinero sus padres si no los ven trabajar.

En una relación familiar a distancia no sólo está ausente el afecto directo sino el modelo que generalmente copian los niños de sus padres de ser amorosos, de llegar a tiempo, de saludar con cariño, de ser buenos vecinos, de cumplir con los deberes y derechos cívicos, de ser honrados, de tratar educadamente a los otros, de ser trabajadores, de ser tolerantes, de pagar impuestos, etc.

Si analizamos detenidamente la situación de las criaturas que crecen en hogares desbaratados por la emigración, nos vamos a dar cuenta que nos espera un futuro de relaciones gélidas pues esos niños no han recibido abrazos de sus padres, ni afecto verdadero.

Tendrán una mentalidad materialista ciento por ciento, pues están creciendo con una realidad que les enseña a reemplazar el calor materno o paterno con dinero.

El carnaval de Barranquilla



Barranquilla es sin lugar a dudas una ciudad privilegiada: es puerto fluvial y marítimo a la vez. Goza de la agradable brisa del río Magdalena y el maravilloso encanto del mar Caribe.

Quien desee deleitarse con algo diferente en la época de carnaval, debe reservar con tiempo los pasajes y el alojamiento, pues la situación geográfica privilegiada de la que goza esa bella urbe, le permite atraer turistas de todo el orbe, especialmente del Caribe. Hay que llenar el espíritu de miles de expectativas y estar dispuesto a dejar atrás cualquier preocupación.

Estas celebraciones carnavalescas, fueron introducidas por los españoles en la América Hispana. Por ser el más tradicional, alegre, festivo y cumbiambero, el Carnaval de Barranquilla, el 7 de noviembre del 2003, en París, fue declarado “Patrimonio de la Humanidad” por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)

"El programa de Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la UNESCO tiene como objetivo sensibilizar a la opinión pública para que se reconozca el valor de cada patrimonio y alentar a los gobiernos a tomar medidas jurídicas y administrativas para salvaguardarlo".

La declaración de la UNESCO destaca las formas tradicionales (como ya dije) y populares de expresión, que surgen de un crisol de influencias africanas, indígenas y europeas: la danza, la música, los rituales y la mitología de esta hermosa fiesta.

Se pone énfasis en su carácter excepcional, el arraigamiento dentro de la tradición cultural, la fuente de inspiración e intercambio cultural y las habilidades y cualidades técnicas mostradas por los participantes de estos carnavales.

Esas manifestaciones mantienen viva la tradición popular y son una expresión genuina y espectacular del folklore del país. La proclamación de la UNESCO da especial trascendencia a las danzas, especialmente el reconocimiento a quince danzas ancestrales que integran el Carnaval, la tradición oral, la música, los lenguajes, las festividades, la medicina tradicional, las artes culinarias y los trajes típicos del encantador carnaval barranquillero.

En estos festejos anuales, durante los cuatro días que preceden a la Cuaresma, reúnen en el Carnaval de Barranquilla las distintas tradiciones culturales de la ciudad. Este colage de culturas se demuestra en los bailes llamados: micos y micas de América, el congo africano, el paloteo, de origen español, otros géneros musicales como la cumbia, el porro, la puya; y los instrumentos musicales: maracas, claves, alegre y tambora.

La música del carnaval es ejecutada con tambores o instrumentos de viento. Las artesanías están presentes en los sombreros adornados, las flautas, los trajes, y las máscaras de animales.

Luego de saber todo esto, me pareció extraño que un empresario residente en Barranquilla haya contratado a un cantante mexicano como una de las alternativas del carnaval. Sé que ello causó polémica y es natural.

Nada tengo contra los rancheros, son muy respetables los gustos de cada quien, pero sin ser barranquillera, he sentido como que han profanado al carnaval.

Ha fracasado la lucha contra el narcotráfico II


He conversado sobre el asunto con muchas personas, la mayoría insiste en la despenalización del consumo y del tráfico. Veamos algo de historia de un producto similar: el alcohol, que como se sabe es un deprimente del sistema nervioso central, y en exceso podría significar el mismo efecto que el del abuso de barbitúricos.

Hace muchos años que era prohibida la venta de bebidas alcohólicas, al menos para la gente común, pues el Estado poseía los llamados estancos en los que vendían dichos productos. Posteriormente, en Colombia, la venta de todo tipo de alcohol nacional se ha llamado “rentas departamentales” y la policía cuida que no se lleve licor de un Departamento a otro.

La comercialización de licores extranjeros está gravada con altos aranceles. En su momento hubo muchas detenciones y se hablaba de contrabando del producto, a no ser que haya habido acuerdos previos con los encargados de la Gobernación.

El alcohol hace tanto daño como cualquier otra droga; es consumido por la mayor parte de la población, como consecuencia de ello los males del hígado son enormes, pero quien quiere lo consume. Colombia es uno de los países latinoamericanos que encabeza las cifras de consumo de alcohol, 94.3% de los encuestados colombianos ha consumido bebidas alcohólicas alguna vez en su vida de acuerdo con un estudio de Public Library of Science avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La prohibición del alcohol tuvo mayor alcance a lo largo del siglo XIX, algunos países europeos empezaron a manifestar su preocupación por las consecuencias del su consumo, y surgieron las primeras sociedades prohibicionistas.

Volviendo a las drogas, me pregunto qué derecho tiene el Estado para decirle a la población qué debe o no consumir. Existen medicamentos que curan enfermedades, pero también hay productos que afectan enormemente la salud. Sin embargo es cada individuo quien debe decidir.

La criminalización del consumo de estupefacientes ha hecho que se inicie el juego del gato y del ratón, entre los traficantes y las autoridades.

Las prohibiciones de la comercialización tanto de alcohol en el pasado, como de los estupefacientes en la actualidad se derivan de la política nacional e internacional de restricciones. Ello ha supuesto el control y persecución de la producción, comercialización y consumo de las drogas llamadas psicoactivas; exceptuando aquellas que como el tabaco y el alcohol llevan ya una larga trayectoria de aceptación.

Los Estados Unidos han utilizado tanto la persuasión como la coacción para extender ese prohibicionismo a prácticamente todo el planeta, y así ha quedado consagrado en las convenciones multinacionales de 1961, 1972 y 1988.

Dicha nación se ha atrevido a calificar o descalificar los diferentes países, que según ellos crean que hayan luchado más o menos por la reducción del tráfico de drogas prohibidas.

¿Qué país se atrevería a descalificar a los Estados Unidos por ser ellos los principales consumidores del producto interdicto?

Si la lucha contra el narcotráfico ha fracasado es porque la demanda crece día a día y al ser prohibida su exportación e importación, su trasporte es clandestino e ilegal, ello les genera a esas personas enormes ganancias en la comercialización.

¿No se le ocurrirá, algún día al Estado poner esos productos como rentas estatales?