Navidad y consumismo

La navidad nació para reemplazar la fiesta de la familia que por estas épocas celebraba la antigua Roma; y en verdad se ha quedado como la fiesta familiar por antonomasia.

Los latinoamericanos nos reunimos a celebrar, pero prácticamente nadie tiene en mente la razón por la que el cristianismo instauró esa festividad: es un motivo más para reunirnos, algunos cantan villancicos, otros entonan canciones de navidad de todos los tiempos, otros arman baile para quemar las altas calorías que ingerimos en estos días.

He telefoneado a muchas personas, pero a la mayoría las he sentido un poco tristes, fatigadas y algo decepcionadas por carecer de suficiente dinero para colmar de regalos no solo a sus familiares sino también a sus amistades.

Es que navidad es sinónimo de consumismo. Desde Noviembre ya comienza el “bombardeo” de propagandas alusivas a posibles obsequios que se puedan ofrecer, desde un libro, hasta un automóvil, pasando por pasajes para viajes, estadías en un lugar paradisíaco o remedios milagrosos para bajar de peso, etc.

Salir de compras en estos días, así sea para comprar algo que ha hecho falta para la ensalada, es una locura: el tránsito se pone caótico, los centros comerciales están tan abarrotados de gente que ni siquiera hay cómo caminar tranquilamente, las personas se debaten entre la ilusión y la amargura de no poder comprar más y más.

Con tiempo podríamos elaborar hermosas tarjetas con motivos que le agraden a cada persona que la vaya a recibir, un dibujo es algo muy personal, mientras lo hacemos abordamos al maravilloso mundo de la fantasía; o sea que estamos obsequiando amor, ternura y millones de pensamientos positivos.

Salgo de aquí, mi familia me espera. ¡Felicidades!

3 comentarios:

Alí Reyes H. dijo...

Perdona que cambie de tema. Pero la mayoría de los venezolanos estamos consternados y repudiamos el horroroso crimen de las FARC al gobernador del Caquetá. Esto no tiene nombre

Quidquid dijo...

Hola Rud:
El consumismo moderno nos hace olvidar a veces el origen de la Fiesta. La sociedad moderna aprovecha cualquier circunstancia para ofrecernos todo tipo de productos, que en ocasiones, "quemamos" sin obtener un beneficio apropiado.
El origen religioso se va diluyendo lentamente, aunque todavía prevalece en muchas familias que consideran estas fiesta como un motivo de reunión y disfrute tradicional.
Mitos, leyendas y tradiciones son muy populares en todo el mundo y es de esperar que se conserven para humanizar esta sociedad demasiado materialista.
Un cordial saludo y ¡Felices Fiestas!
Luis

Rud dijo...

¡Hola, Alí! Muchas gracias por tus palabras. Pienso que no solo los venezolanos están consternados con el asesinato del gobernador del Caquetá, creo que lo estamos todos aquellos que tengamos sentimientos y que no estemos de acuerdo con los grupos que vulneran los derechos los demás. Es un hecho condenable. En verdad no he querido tomar ese tema, pues la he pasado inmersa en los estudios y he preferido tocar un asunto que distrajera mi mente.
Cordiales saludos y feliz año.
Luis, no me ha quedado tiempo de entrar a leer los blogs amigos, pero ya vendrán tiempos con menos ajetreo. Efectivamente en al actualidad lo que vale es cuán costoso es el obsequio y dejamos los sentimientos de camino a Santiago. Cordiales saludos y Feliz año.