Domicilio y residencia

El concepto de domicilio más simple es: casa, morada, vivienda fija y permanente. Desde el punto de vista del Derecho, es el lugar en que la ley presume que se encuentre una persona, para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones.

Para hacer más concreto el concepto de domicilio, la moderna jurisprudencia y las diversas legislaciones nacionales admiten una triple dirección:

a) Lugar de residencia efectiva o de derecho.

b) Lugar de residencia habitual.

c) Lugar en donde radican los intereses de una persona.

El domicilio puede ser de origen, el cual es muy importante en los países regidos por el Ius soli (derecho a la nacionalidad por el lugar de nacimiento). Voluntario: el expresado por el ejercicio de esta facultad; o legal: el fijado por la ley.

No debe confundirse el domicilio con la residencia, ni con la permanencia de hecho en un lugar. El domicilio tiene una importancia fundamental en algunos asuntos jurídicos, ya que, por ejemplo, sirve para concretar el lugar del cumplimiento de las obligaciones (domicilio del deudor, salvo pacto en contrario), para determinar la competencia de los órganos judiciales en las reclamaciones por su incumplimiento.

El domicilio que es un concepto legal, se diferencia de la residencia, en que ésta es una noción material, siendo el lugar donde efectivamente mora el individuo, que a veces puede ser un elemento para la determinación del domicilio real.

También se diferencia de la habitación, que es el lugar en que alguien se halla de manera ocasional, por ejemplo, la habitación de un hotel durante las vacaciones. La habitación puede hacer las veces de domicilio civil para las personas que no lo posean en otra parte.

Fijar el domicilio de los menores de edad no emancipados, el de la mujer casada, no separada legalmente, domicilio del marido aunque su residencia sea en lugar distinto, sirve para dilucidar la ley aplicable en el Derecho Internacional Privado.

El domicilio es, pues, el lugar que la ley señala como asiento de una persona para los efectos jurídicos; esos efectos pueden referirse al Derecho Público o al Derecho Privado: domicilio político y domicilio civil.

Para la calificación del domicilio, existen algunos criterios que son tomados en cuenta de acuerdo al país en donde se vaya a aplicar. La tendencia más aceptable es la de verificar la calificación internacionalmente, por medio de tratados.

Las siguientes son las soluciones para la calificación del domicilio: La ley nacional, la ley territorial, la voluntad autónoma, la lex fori, la ley extranjera remitida, la calificación internacional.

El domicilio actual o real

Es el lugar en donde la persona tiene establecido el asiento principal de su residencia y sus negocios. Prácticamente el lugar en donde está establecida la familia. El domicilio actual es único: en cuanto queda limitada la posibilidad de dos domicilios simultáneos, pues la determinación de un nuevo domicilio extingue los efectos del precedente.

Este tipo de domicilio surge de la integración de dos elementos, uno es un elemento material u objetivo denominado “corpus”, y el otro un elemento intencional o subjetivo, llamado “animus”.

Domicilio matrimonial

Es llamado en el Código Sánchez Bustamante el “domicilio conyugal”. Es el domicilio común de los esposos, que rige lo relativo al divorcio y nulidad del matrimonio, a las acciones que deban ser promovidas ante el juez de dicho domicilio, aun cuando no fuere el domicilio actual del marido.

El domicilio tiene un doble significado:

1- Para los efectos de los derechos patrimoniales de los cónyuges durante el matrimonio, es el domicilio del marido al momento de contraerlo.

2- En el juicio de divorcio, es el último domicilio común.

Diferencia entre oír y escuchar

La principal acepción del verbo oír se refiere a la acción de percibir los sonidos. Para oír sólo basta tener sanos los oídos, de manera que todo ruido, música, voz o estallido que se produzca en las inmediaciones de donde nos encontremos y tenga la suficiente potencia, nos va a llegar al oído de manera natural.

Escuchar es más que oír. Es prestar atención, involucrar nuestro intelecto para captar el mensaje o percibir mejor los sonidos.

Oír constituye un acto involuntario, mientras que escuchar es un acto volitivo. Se puede oír aún en estado de semi-inconsciencia, en cambio para escuchar es necesario involucrar nuestras facultades y estar totalmente conscientes.

Cuando deseamos que alguien capte lo que le queramos expresar le decimos, “por favor escucha”. Pero si estuviéramos probando un aparato de comunicación y no estamos seguros de su buen funcionamiento, expresamos: “¿me oyes?”

Escuchar implica además de oír, comprender lo que otro exprese. No podemos controlar el hecho de oír algo, pero escuchar con atención es una acción que puede ser ejercitada y controlada por nosotros, si lo hacemos estratégicamente.

Es una bendición poder oír, y lo es más tener la dicha de escuchar con cariño a otros y de ser escuchados.

Cambio

El vocablo “cambio” es muy rico, posee muchas acepciones; desde dar, poner o tomar una cosa por otra, hasta la expresión física que designa el paso de un estado a otro. En comercio, en Economía, en Derecho, en Filosofía, equitación, fonética, lingüística y otros, tiene su propio significado.

Existe una manera muy frecuente de utilizar esta palabra entre las personas comunes y corrientes, a veces se escucha a alguien decirle a su pareja: “tú sigues siendo la misma desde que te conozco, no he visto en ti un cambio de actitud que pueda hacerle bien a nuestra relación”.

Ese reclamo habla de cambio que en ese caso puede ser positivo o negativo según la mentalidad de quien lo exprese. Pero esa expresión de pareja debo retomarla cuando desee hablar de una aceptación intepersonal.

Hoy quiero referirme a ese “cambio” que en las últimas décadas ha sido utilizado por las grandes maquinarias de marketing político. En este sentido la gente encuentra a dicha palabra como la expresión de algo mágico.

Los candidatos a ejercer un cargo en cualquier función estatal, organización empresarial o magistratura, que tengan dentro de sus logotipos propagandísticos la palabra cambio, son aquellos que llegan a alcanzar mayor popularidad.

¿Cambia algo cuando se eligen nuevas autoridades?

Sí, claro. Varían las personas que enrumban la empresa, el organismo o el país; varía su manera de afrontar las diferentes situaciones, pero en el fondo todo sigue igual. Es posible que las nuevas autoridades tengan buenas intenciones, que traten de enmendar errores del pasado, que intenten reactivar la economía, que hagan lo posible por seguir siendo populares, etc. Pero lo sustancial ha de persistir.

Los logros en cualquier situación, empresa o función podrían conseguirse si todos ayudáramos, si pusiéramos de nuestra parte para que aunados pudiéramos alterar el ritmo de los acontecimientos. Un gerente, un presidente o un alcalde no le hacen girar de rumbo a la vida de nadie. Tenemos que seguir trabajando para sobrevivir.

Si tuviéramos que escoger a una persona para que lleve al país por una senda que acabe con la violencia y la miseria, primero dejémonos de ser violentos en nuestras relaciones personales, abandonemos la dureza que se entrevé en los cometarios de los foros de opinión, ocupémonos por lo menos de alguna persona que se encuentre mal y poco a poco podremos ver renacer la esperanza de vivir con equidad.

El cambio tan anhelado por muchos, no está lejos, está dentro de nosotros, en nuestra manera de afrontar las situaciones, en nuestro modo de aceptar a los demás.

Estado autocrático

Si parto de la idea que autocracia es una forma de Estado y no de gobierno, puesto que compromete la totalidad del cuerpo social y no solamente los órganos directivos del Estado, puedo decir que el Estado autocrático concentra todas las potestades en el gobernante.

La autocracia es una concentración de poder total y excluyente. El gobernante ejerce un poder auto-investido, pues generalmente ha sido elegido para gobernar con las reglas constituciones, con la fiscalización que deba realizarr el Legislativo y con independencia del poder Judicial; pero él hace creer a la ciudadanía que existe división de poderes e incluso que hay participación popular en la toma de decisiones, sin haber tales.

Las facultades de mando del autócrata no derivan de la Ley o de alguna fuente exógena pues su voluntad es la Ley, construyendo un Estado piramidal, en el que los deseos del autócrata deciden el destino y la suerte su país.

El autócrata, aunque quiera aparentar lo contrario, es el dueño de la totalidad de las atribuciones del gobierno: hace la ley, la aplica cuando le conviene, conduce al Estado, dispone del patrimonio público (que él cree que es suyo), interfiere en la administración de Justicia, monopoliza la información social, se va en contra de los medios de comunicación independientes, contra la libre expresión, dirige la fuerza pública y gestiona los aparatos represivos del Estado que en estos tipos de Estado funcionan a las mil maravillas.

En el Estado autocrático, como la voluntad del gobernante es la suprema ley y los límites de su autoridad no están definidos, no hay garantía alguna de respeto de los derechos de las personas o posiblemente el gobernante ha de creer que él sea el único ser con derechos. Por consiguiente sería una entelequia pensar que exista el Estado de Derecho pues con ese tipo de gobernante en el poder, desaparecen las garantías de seguridad jurídica y los ciudadanos viven constantemente en un ambiente de temor y de inseguridad.

No interesa el color político ni la idea bajo la cual se ejerza, el Estado autocrático puede tomar diversas direcciones: el absolutismo, el totalitarismo, la tiranía, el despotismo, la dictadura; que en realidad no son más que versiones del despotismo en la cual los gobernados no poseen derecho ni recurso alguno frente a su opresor.

En la actualidad ese tipo de Estado tiende a incrementarse pues ciertos autócratas han visto en los medios de comunicación una vía excelente para acosar a sus conciudadanos con miles de propagandas, todas ellas sobre logros ficticios y sobre descalificaciones hacia sus posibles oponentes.

Antaño, Adolfo Hitler añadió con maestría el elemento del racismo para formar la mezcla explosiva y paranoica que galvanizaría a todo un país. Los autócratas actuales utilizan la confrontación entre desposeídos y estratos sociales medios y altos para culpar de las desgracias nacionales a quienes ellos llaman “oligarcas”.

La constancia de Steve McCurry

No voy a referirme al documento en el que se hace constar algún hecho, en ocasiones de modo auténtico y fehaciente para utilizarlo en algún reclamo legal; sino a esa constancia que en ocasiones hasta molesta a nuestras amistades pues hay quienes la toman como una especie de tozudez.

La constancia es la cualidad que nos conduce a llevar a cabo lo necesario para alcanzar las metas que nos hayamos propuesto, pese a todas las dificultades externas o internas que se nos presenten. Aunque disminuya la motivación personal, ella está presente para impulsarnos hacia delante.

La constancia sustenta el trabajo, pone en alerta nuestras expectativas, nos proporciona una fuerza de voluntad sólida y un ánimo continuado para llegar a la meta propuesta venciendo las dificultades e incluso venciéndonos a nosotros mismos.

La constancia es un apoyo en la formación de la responsabilidad, es saber responder a una misión a pesar de las dificultades o el tiempo pues la constancia en la superación de las dificultades conduce a la perseverancia.

Un ejemplo de persona constante para mí, es Steve McCurry, el fotógrafo de la revista National Geographic quien fotografió en 1985 a una niña afgana en el campo de refugiados Nasir Bagh, en Pakistán. He visto el documental en donde se puede apreciar todos los obstáculos que McCurry salvó en la empresa que se propuso de encontrar nuevamente a la niña que diera la vuelta al mundo en la portada de la revista para la cual trabaja Steve.

En enero de 2002, Steve McCurry y el equipo de National Geographic, regresaron al campo de refugiados Nasir Bagh, en Pakistán, en donde la había fotografiado originalmente, pero se encontró con la dificultad que ya estaban demoliendo ese lugar. Buscó contactos, todos le decían que podía estar muerta o que simplemente era como buscar una aguja en un pajar.

Steve McCurry no se desanimó, sabía que si deseaba lograr su sueño de volver a verla, debía ser constante, no desmayó en la búsqueda, así dio con el paradero de la maestra que enseñaba en aquella época en la escuela para niñas refugiadas.

Luego de muchos intentos con diferentes personas, mediante una serie de contactos, fue identificada como Sharbat Gula, ahora una mujer casada que vivía con su familia en una remota región de Afganistán.

Procedieron a fotografiar a la señora, con el consentimiento de su marido, de acuerdo a las leyes musulmanas y un grupo de científicos determinaron mediante exámenes del iris que se trataba de la misma persona fotografiada 17 años atrás.

Constancia, perseverancia, gracias a ello, Steve McCurry, de 51 años de edad, el fotógrafo que había inmortalizado la mirada de Sharbat Gula, llegó a la meta de su propósito.

Tipos de cuentos

Hay cuentos en prosa y en verso; cuentos populares y literarios, para todo público y para adultos; cuentos infantiles, cuentos de fantasía y fantásticos; cuentos de hadas y cuentos de terror; cuentos de aventuras y cuentos de ciencia ficción… Podría seguir clasificando de acuerdo con mis pensamientos o los diferentes tópicos que toquen los relatos.

Los cuentos populares son aquellos que han llegado hasta nuestros días por transmisión oral, son narraciones tradicionales; mientras que los cuentos literarios han sido concebidos y trasmitidos mediante la escritura y obviamente carece del juego de variantes característico de los cuentos populares.

Los cuentos fantásticos narran acciones cotidianas, comunes y corrientes; pero en un momento determinado aparece un hecho sorprendente e inexplicable desde el punto de vista de las leyes de la naturaleza. Los cuentos de fantasía relatan escenas de un mundo maravilloso, como “La bella durmiente”.

Los cuentos infantiles, por lo general, tienen al final algo que los autores llaman moraleja, como en los cuentos en verso de Rafael Pombo: “Mirringa Mirronga”, cuando estaban en pleno banquete los gatos, entró la dueña de casa y les dio una paliza… “Para que hagan cenas con tortas ajenas”.

Cuentos de Charles Perrault: Barba azul, caperucita roja, el gato con botas, la bella durmiente del bosque, la cenicienta, las hadas, los deseos, piel de asno, pulgarcito…

Los cuentos de La Fontaine comprenden cinco libros, en ellos destaca el dominio de la narración, la osadía en la elección y el tratamiento de los temas.

Cuento de invierno: comedia en cinco actos de William ShaKespeare, escrita en verso y en prosa.

Cuentos de Canterbury: conjunto de relatos en verso obra de Geoffrey Chaucer. La ficción que permite darle cierta unidad a esa serie de cuentos es una supuesta peregrinación de una treintena de personas que salieron desde Londres a Canterbury a visitar la tumba de Tomás Becket.

Cuentos infantiles y del hogar de los hermanos Grimm: blanca nieves, Hänsel y Gretel, los músicos de Bremen y Rumpelstilzchen.

"Cuentos de navidad" de Charles Dickens: constituida por una serie de cuentos con temas navideños, entre ellos, "Canción de navidad", y "El grillo del hogar".

"Cuentos narrados dos veces" de Nathaniel Hauthorne: el velo negro del pastor, y Wakefield que incluyen elementos de carácter simbólico y otros oníricos y misteriosos.

Cuentos de Guy Maupassant: La señorita fifí, La casa tellier, La belleza inútil...

El cuento

El vocablo “cuento”, posee gran número de acepciones, desde la relación de un suceso pasando por la enumeración de algo, hasta la típica expresión “no me vengas con cuentos” para expresar sinceramente que la persona se resiste a escuchar chismes.
Pero me voy a centrar en su acepción literaria, quizás en dos o tres entradas.
La evolución histórica del cuento es más difícil de fijar que la de la mayoría de los restantes géneros literarios, y ello se debe en gran parte a los equívocos que envuelven a su mismo nombre. Cabría por tanto, distinguir en el concepto de “cuento” dos aspectos distintos: el de relato fantástico y el de narración literaria de corta extensión, oponiéndose así a la idea de novela.
Esos dos aspectos no son excluyentes, a menudo pueden darse en la misma obra, y tienen como base común el hecho de tratarse de un relato breve, generalmente en prosa, pero suelen representar dos vertientes claramente diferenciadas del mismo género literario.
Originalmente, el cuento es una de las más antiguas formas de literatura popular de transmisión oral, que sigue viva como lo demuestran las innumerables recopilaciones modernas que reúnen cuentos folclóricos exóticos o regionales. Bueno, en la actualidad eso ha de darse en menor proporción, sobretodo en lugares en donde la TV e Internet ha interferido en la buena costumbre de leer o narrar cuentos en familia.
El origen último de estas narraciones ha sido muy discutido, pero lo innegable es que lo esencial de muchas de ellas se encontraba en zonas geográficas muy alejadas unas de otras y totalmente incomunicadas.
Fue hasta el siglo XIV con el “Decamerón” de Boccaccio que se consolidó la idea de “cuento” en el sentido moderno de la palabra. Casi todos los prosistas importantes (hasta el romanticismo), cultivaron, al menos episódicamente, el cuento. Es el caso de Stendhal, Gautier, Puskin, Dickens, Walter Scout, Fernán Caballero, Alarcón, etc.
En el siglo XVII, La Fontaine sacó su obra “Contes”, narraciones con mucho realismo que no agradaron a la sociedad de su época que no toleraba el descarnado realismo y la crítica social apenas disimulados por la ironía del autor.
Posteriormente Gustave Flaubert en Francia con sus “Tres cuentos” aplicó el género de prosa que había experimentado en sus novelas; su discípulo Maupassant fue sin duda uno de los grandes maestros del cuento como esbozo narrativo. En Rusia, Chéjov fue uno de los más eximios credores universales de esta modalidad narrativa.
Vaya, que no me olvido de Lewis Carroll, Perrault, Anderesen, los hermanos Grimm, Rubén Darío, Rafael Pombo y otros.
Un homenaje y mis respetos a todos quienes tienen un alma maravillosa para escribir cuentos.
Próximamente exploraré los tipos de cuentos.

Hans Christian Andersen

¿Quién no ha leído o escuchado acerca de: “El patito feo”, “El traje nuevo del emperador”, “La reina de las nieves”, “Las zapatillas rojas”, “El soldadito de plomo”, “El ruiseñor”, “El sastrecillo valiente” y “La sirenita”?

Pues ellas son obras del escritor danés Hans Christian Andersen, quien nació el 2 de abril de 1805 en Odense, Dinamarca, cuando la primavera comenzaba a embellecer los jardines y el aire tibiecito invitaba a soñar; quizás por ello Hans, decidió en algún momento de su difícil existencia dedicarse a escribir cuentos infantiles.

No creo que pensara en aquella época que 205 años después, gente de todo el planeta lo recordara con cariño. Gracias a sus más de 150 cuentos infantiles devino como uno de los grandes autores de la literatura mundial. Su obra abrió nuevas perspectivas tanto de estilo como de contenido, por su innovador empleo del lenguaje cotidiano y expresiones de los sentimientos e ideas que antiguamente se pensaba que estaban lejos de la comprensión de los niños.

Sus cuentos que son verdaderas obras maestras de la literatura universal, han sido traducidos a más de 80 idiomas y han sido adaptados a obras de teatro, ballet, películas y obras de escultura y pintura.

Todos quienes hayan viajado a Copenhague, conocen la pequeña estatua de la sirenita situada en Langelinie en la entrada al puerto de Copenhague que fuera realizada por Edvard Eriksen en honor al escritor Hans Christian Anderesen.

A propósito de la sirenita, el pasado 23 de marzo “abandonó” el puerto de Copenhague para viajar a Shanghai, donde será la estrella del pabellón danés durante seis meses. Es que la sirenita se ha convertido en un símbolo turístico para Copenhague, tal como la Torre Eiffel lo es para París o la Ópera diseñada por Jørn Utzon lo es para Sidney.


Reflexiones de semana “santa”

En los últimos años muchos de aquellos que han sido víctimas de sacerdotes inescrupulosos que se han amparado en su investidura para vejar, violar y humillar a muchos chicos, han dejado atrás el miedo para salir a contar su verdad y han puesto la alerta sobre estos personajes. A priori la mayor parte de la población ha salido a defender a los clérigos y recusar a las víctimas.

Cuando el señor Joseph Ratzinger, actual obispo de Roma y cabeza del catolicismo estuvo al frente del Ministerio Público del Tribunal de la fe, recibió miles de denuncias sobre pedofilia y otros abusos cometidos por miembros jerárquicos de su iglesia en todo el mundo y calló, no hubo un castigo ejemplar para esos sujetos indeseables. Sólo recordemos el caso de Marcial Maciel en México. Tan culpable es el autor de un delito, como aquel que lo encubre.

Sucede que durante muchos años esta iglesia tuvo poder político en todo el mundo occidental, y la palabra de un simple mortal no valía frente a la reputación de santurrones que por mucho tiempo a diario se echaban buenas pinceladas de aparente santidad.

Es cierto que errar es de humanos, también lo es que ha habido a través de la historia muchos sacerdotes que han dedicado su vida a las misiones y a trabajar en favor de los grupos menos favorecidos de la sociedad, pero ello no puede silenciar a las miles de víctimas que han sufrido silenciosamente la falta de control mental de cientos de abusadores abanderados de la moral.

Sería bueno que en esta semana que esas personas llaman a la reflexión a sus feligreses, comiencen ellos mismos a dar ejemplo, a ver si no sólo se acaba el celibato, sino la cadena de abusos imperdonables de quienes han cometido los delitos y de los superiores que no los han entregado a la justicia común aduciendo cualquier excusa.

Prohibición de las minas terrestres


Después de un conflicto bélico, además del asolador impacto que ha quedado en la vida de las personas, las minas tienen graves repercusiones a nivel social y económico, en particular para un país que intente reconstruirse, una vez finalizada la confrontación armada.

La presencia de minas puede hacer que sean inutilizables extensas partes del territorio en cuestión. Las tierras de labranza, los pastos y otras zonas para producir alimentos pueden resultar inaccesibles reduciendo, enormemente, la capacidad de la comunidad para sustentarse. También las carreteras y las vías férreas minadas dificultan, en sumo grado, el movimiento de personas y de productos, incluida la distribución de asistencia humanitaria, y, aunque la remoción de esas minas, sea esencial, es un proceso muy largo, peligroso y costoso.

En 1997 el premio Nobel de la paz fue otorgado a Jody Williams y a la Compañía Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres. Enseguida los antecedentes.

En 1991, señora Jody Williams comenzó una campaña para prohibir la producción de esa arma de bajo coste económico, pero de gran efecto destructivo, especialmente sobre la población civil. Pese a la resistencia de los Estados productores y consumidores de las minas, la campaña emprendida por la señora Williams se convirtió en una coalición planetaria, integrada por casi mil organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario en más de cincuenta países.

Para poner en marcha esta gran alianza, la Compañía Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres, utilizó a fondo las posibilidades ofrecidas por las nuevas tecnologías de la comunicación. Como resultado de la presión de la campaña y su impacto sobre la opinión pública, más de cien Estados (según el libro “Ciencia Política” de Joseph Vallès) firmaron, en diciembre de 1997 en Ottawa (Canadá), un tratado internacional para la prohibición de la fabricación, almacenamiento, transferencia, exportación y uso de las minas antipersonales, junto con la destrucción de los arsenales existentes y un compromiso para la desactivación de los campos minados.

El 9 de diciembre, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 52/38A, en la que se exhorta a todos los Estados del mundo a firmar y a ratificar la Convención, así como a contribuir a su total cumplimiento y eficaz aplicación.

¿Sabes qué? Como siempre, algunos de los principales productores, exportadores y usuarios mundiales de minas terrestres no participaron activamente en las negociaciones del tratado de Ottawa, y aún no lo han firmado.

La imitación II

A pesar que al comienzo de nuestra existencia la imitación constituye un elemento vital en nuestro desarrollo cognoscitivo, poco a poco debemos consolidarnos como seres independientes capaces de razonamientos lógicos que nos induzcan a realizar nuestras tareas según nuestro particular modo de ser.

Vivimos una época en que la originalidad está prácticamente marginada. Se puede decir que las sociedades se dividen en originales e imitadoras; las primeras inventan, emplean su creatividad en muchos campos o descubren nuevas formas en diferentes ámbitos. Las segundas, en cambio, reproducen los inventos y copian los descubrimientos o las creaciones de sus semejantes.

La imitación ha tomado una fuerza in imaginada con la revolución digital, las comunicaciones satelitales y el mundo globalizado. Los medios de comunicación masivos han sido los responsables de que se afinquen en los lugares más lejanos la mayor parte de las modas, actitudes, opiniones, estilos y comportamientos en ocasiones con cierta imitación irracional, mimética y esnob.

Pero si existe algo que arrebañe a la gente es la publicidad comercial pues ella maneja muy bien las leyes de la imitación; su función y propósito central es crear patrones de consumo, inducir las preferencias y los gustos; sabe muy bien cómo extender el contagio imitativo en la sociedad cuyos miembros están dispuestos a realizar lo que los propagadores de modelos les sugieran.

Existen otros tipos de imitación:

Imitación de marca. Es un delito contra la propiedad industrial, que consiste en la apropiación de la marca que alguien tenga registrada, o de otra que, sin ser idéntica a la del imitador puede ser considerada por su semejanza como la auténtica, sin el consentimiento del titular y con finalidad industrial o comercial.

Imitación de obras literarias. También constituye delito, aunque haya ocurrido que si el perjudicado fuera una persona X, y el copiador un escritor con trayectoria literaria conocida, no presten atención al perjudicado.

Imitación teatral. Reproducción de la forma de interpretar de otro actor; ella se ha popularizado y resulta vital en los espectáculos de variedades y de buen humor.

La imitación I

Imitar es hacer o tratar de realizar algo parecido a lo que otro ha hecho. En su sentido social y antropológico, sería reproducir una conducta ajena. Hace mucho tiempo, las teorías de adaptación del darwinismo anotaron ya la hipótesis de que buena parte de la conducta personal podría estar socialmente condicionada, esto es que las actitudes, tendencias, creencias y reacciones emotivas de los individuos son el resultado social de la primera infancia y de la niñez.

Todos hemos imitado el lenguaje, la actitud, los modelos de comportamiento y las maneras de pensar de nuestros padres, desde el nacimiento hasta que poco a poco hemos comenzado a forjar nuestra personalidad y a tener nuestra propia visión del mundo; es cuando empezamos a imprimir en nuestro comportamiento un sello más personal.

En opinión de algunos sociólogos, en especial del francés Gabriel Tarde (1843-1904), los fenómenos de imitación consciente o inconsciente, desempeñan un papel muy importante en el desarrollo mental y social de los individuos. La imitación, al producirse en todos los niveles de la personalidad, explicaría cómo los hechos síquicos pasan del plano individual al plano interindividual.

Ahora bien, no sólo existe la imitación individual sino también la colectiva, que puede darse cuando un conglomerado sigue las tendencias, comportamientos y ciertas conductas de sus líderes convirtiéndolos en hábitos generales; de esta manera se extienden, consolidan y se establecen los valores de una sociedad determinada.

Pero no siempre todos los individuos abandonan la tendencia de la imitación al crecer. Muchos se dejan influenciar por el comportamiento de otros de tal manera que se someten a modelos de conducta externa, sin discernimiento, sin algún sentido crítico. Creo que la tendencia a la imitación en tales casos, es inversamente proporcional a la autonomía e inteligencia de los seres humanos. Y no se trata de la copia momentánea de un comportamiento, sino la imitación del comportamiento ajeno.

Cuando se habla de imitación, inmediatamente pensamos en plagio, copia o una acción no del todo lícita; eso sirve para discernirlo otro día, hoy nos quedamos en que la imitación es un importante factor de sociabilidad dentro de un grupo que puede imprimirles un sello de identificación.

Oropel

Hay tres acepciones de oropel: hoja muy delgada de latón que imita al oro; cosa de poco valor pero que aparenta costar mucho: y ostentación o manifestación excesiva de lujo o riqueza.

Con las hojas delgadas de latón que imita al oro, elaboran infinidad de elementos de bisutería que algunas personas utilizan para aparentar o tratar de relumbrar con baratijas; tal es el caso de los complementos al vestuario que utilizan en los reinados de belleza, o de lo que se ponen en exceso algunas personas de la farándula para llamar la atención.

Pero no voy a entrar en tecnicismos acerca de este vocablo; quiero referirme especialmente al efecto que produce en ciertas personas el hecho de tratar con alguien adinerado o con una persona que con el fruto de su esfuerzo y de su trabajo vive holgadamente y puede incluso disponer para hacer invitaciones o regalos a sus amistades o familiares.

Pues, al parecer, son muchas las personas a quienes les mueve el interés antes que el afecto, se portan muy cariñosas mientras están recibiendo beneficios, pero muy pronto cuando éstos cesan nos dan la espalda, viven muy ocupadas y se portan con una frialdad cruel sin pensar en el sinnúmero de atenciones que hayan recibido.

Esto me vino a la mente cuando vi en El Tiempo de Bogotá la noticia sobre el deceso de un señor llamado Jorge Villamil quien fuera médico y compositor. Mentiría si agrego que conozco sus canciones, pero al enterarme de su desaparición busqué en Internet qué tipo de composiciones tenía, fue allí que observé una canción llamada “Oropel” aquí la letra:

No vuelvas a decir jamás, que has triunfado en la vida,

en cosas de fortuna, o en cosas del amor,

porque si apuestas una vez, y pierdes la partida,

hoy juegas la ruleta y en sus vueltas locas ganas Oropel.

Si apuestas al amor, cuantas traiciones,

cuantas tristezas cuantos desengaños,

te quejas, cuando el amor se aleja,

como en las noches negras sin luna y si estrellas,

Amigo, cuánto tienes cuánto vales,

principio de la actual filosofía,

amigo, no arriesgues la partida,

tomemos este trago, brindemos por la vida,

brindemos por la vida pues todo es Oropel.

¿Nueva organización regional sin EU y Canadá?

Me ha inquietado una noticia reciente: algunos presidentes latinoamericanos ya no saben qué hacer para erigirse como “líderes”; al parecer el mandatario ecuatoriano propuso la creación de un organismo paralelo a la OEA pero dejando por fuera a los Estados Unidos y a Canadá.

Quienes propusieron ese sin sentido y quienes lo han apoyado se olvidan que esas mismas personas ya crearon el Grupo de Río, la UNASUR, ALBA, están promocionando el Banco del Sur y otras insensateces. Se crea más burocracia, otros motivos de reuniones sin verdaderos objetivos. Ningún organismo promueve realmente el desarrollo sostenible de región alguna o la democracia, eso es asunto de los gobiernos y la población de cada nación.

No se puede mandar al traste a la OEA que es incluso anterior a la ONU pues es una organización que prácticamente nació en 1890 cuando las naciones del continente americano constituían la llamada Unión Internacional de las Repúblicas Americanas y establecieron una Oficina Comercial en Washintong, oficina que en 1910 se transformó en la denominada Unión Panamericana.

La Unión Panamericana subsistió hasta la Novena Conferencia Internacional Americana, celebrada en 1948 en Bogotá en donde se aprobó la Carta de la OEA, la misma que dio forma jurídica y alcances fijos y permanentes al Sistema Interamericano. Aquí una reseña, por acaso no lo sepan esos presidentes.

Entre los propósitos de la Organización de los Estados Americanos están:

* Afianzar la paz y seguridad del continente

* Prevenir las causas de controversia y asegurar la solución pacífica de éstas

* Organizar la acción solidaria en caso de agresión.

Entre los principios de la Organización de los Estados Americanos están:

* Predominio del Derecho Internacional como norma de conducta de los Estados, y cumplimiento de los tratados Internacionales

* La buena fe entre los Estados

* Condena permanente a la agresión.

Los órganos de la Organización de los Estados Americanos son:

* Asamblea General

* Los Consejos de la Organización

* Otros órganos dependientes, y

* Otras Entidades y Comisiones especiales.

Los órganos consultivos de la Asamblea General de la OEA son:

a) La Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores, y

b) El Comité Consultivo de Defensa.

Entre los Organismos Especializados de la OEA están:

a) Organización Panamericana de la salud

b) Instituto Interamericano del niño

c) Comisión Interamericana de mujeres

d) Instituto Panamericano de Geografía e Historia

e) Instituto indigenista Interamericano

f) Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas.

¿No es acaso la OEA un organismo completo? ¿Por qué tratar de excluir a los países anglosajones?

Quiéranlo o no algunos presidentes latinoamericanos, sobretodo aquellos encabezados por el señor Chávez, EU es nuestro mayor socio comercial, se cometería un grave error excluir al país que compra nuestros productos y en donde viven millones de latinos.

Parlamento de Uganda a punto de criminalizar la homosexualidad

En algunos países, la homosexualidad es todavía sancionada con penas de prisión, pues estiman que altera el orden social y por tal motivo merece, por tanto, la intervención represiva de la autoridad política.

Hace algunos meses fue presentado en el Parlamento ugandés, por el diputado del partido gubernamental David Batí, un proyecto de ley que deja en la indefensión jurídica a los homosexuales.

Entre otras cosas, el texto plantea la pena de muerte para las personas consideradas culpables de violación homosexual o que practiquen la homosexualidad con menores, además de agravar las penas para cualquier práctica homosexual, que ya es ilegal en Uganda.

Desde mi punto de vista la violación, en este caso a alguien del mismo sexo, es una acción muy grave y aún más si es menor, pero no creo que sea como para imponerle la pena capital al infractor. Si un individuo se dedica a violar criaturas ha se ser un psicópata, los parlamentarios ugandeses podrían pensar en otro tipo de pena.

La soberanía de cada país debe ser respetada, pero podemos protestar cuando sus leyes no son equitativas o como en este caso, constituyen un flagrante atentado contra los derechos de aquellos que tienen preferencias sexuales diferentes. Está bien castigar la violación, pero poner contra la pared a los homosexuales me parece grave, y peor aún que salgan en grandes manifestaciones públicas a favor de dicha ley, gente de dudosas preferencias enarbolando la supuesta bandera de “movimiento internacional”.

Este fin de semana se le hará entrega al señor Presidente Museveni y al Parlamento ugandés, las más de 300.000 firmas de protesta recogidas en todo el mundo por Avaaz; yo también firmé, esto sí es internacional. Avaaz es una organización independiente y sin fines de lucro cuya misión es asegurar que los valores y opiniones de la mayoría de la gente sean tomados en cuenta en las políticas que nos gobiernen. "Avaaz" significa "voz" en varios idiomas asiáticos y europeos.

El Parlamento de Uganda está a punto de criminalizar la homosexualidad; aún puedes evitarlo, corre la voz. Si deseas firmar puedes hacerlo aquí.

La oligarquía

El discurso de ciertos gobernantes que no tienen explicaciones para los problemas que les sobrevienen por su mala administración pública, es siempre evasivo. Como no pueden expresar su incompetencia le echan toda la culpa de los males de sus países a la “oligarquía”. Y muchos repiten las palabras del mandatario sin ni siquiera saber de qué se trata.

¿Qué es la oligarquía?

Es el régimen político en el que el poder es controlado por un pequeño grupo de familias o incluso por una clase social. Por extensión, se aplica a la influencia que ejercen en su provecho un reducido número de personas.

El término oligarquía, también es utilizado de manera figurada para designar al conjunto de algunos poderosos comerciantes que se aúnan para que todos los negocios dependan de su arbitrio.

La oligarquía es una forma restringida del gobierno autocrático. Las personas que ejercen el poder no son ya todos los miembros de la clase autocrática, sino solo los de un pequeño grupo de familias, que lo guardan celosamente y lo ejercen en su propio beneficio.

A través de la historia podemos encontrar algunos ejemplos de gobiernos oligárquicos: el de la antigua Esparta, en donde el poder estaba concentrado en la gerusia, consejo de ancianos elegidos entre las grandes familias; el de Atenas antes de Solón, donde los Eupátridas, jefes de las viejas familias, limitaron los poderes de la realeza y se los apropiaron; el de Cartago, donde gobernaba una oligarquía de mercaderes, armadores y grandes propietarios; el de Venecia donde el dux, en principio unido por lasos muy estrechos con las familias poderosas, tenía también una gran autoridad personal, por pertenecer a una familia muy influyente de por sí, y porque el puesto era vitalicio; junto a él se situaba El Gran Consejo, cuya composición estaba reducida a cierto número de familias, cuya lista constituía el “libro de oro”.

En la actualidad, en los regímenes oligárquicos, las formas de gobierno democráticas se hallan mediatizadas por el excesivo poder de las minorías gobernantes, por las dificultades de control de su gestión pública y por la intervención y manipulación de los mecanismos electorales por parte de quienes detentan el poder.